El celular puede ser una herramienta educativa útil para acceder rápidamente a la información, mayor participación en aplicaciones interactivas y desarrollo de competencias digitales, pero su efecto depende del uso que se le dé.
El uso frecuente para redes sociales, mensajería o entretenimiento durante las clases aumenta las distracciones y disminuye la atención y concentración.
Un uso excesivo puede asociarse con menor rendimiento académico, reducción de la capacidad de comprender y retener información y hábitos digitales problemáticos (grabaciones no autorizadas y uso inadecuado de redes sociales).
Algunos estudiantes muestran ansiedad o necesidad constante de revisar el teléfono, afectando hábitos de estudio y relaciones sociales.
Los estudiantes valoran la tecnología para buscar información, colaborar y comunicarse, pero requieren orientación para usarla de forma responsable.
Las recomendaciones apuntan a regular el uso: celulares fuera de la vista durante las clases y habilitados únicamente cuando tengan un objetivo pedagógico claro, promoviendo educación digital y límites claros. En conclusión, el celular en el aula puede favorecer el aprendizaje cuando tiene un propósito pedagógico definido, pero su uso excesivo o sin control genera distracciones y puede afectar el rendimiento académico.
Ing. Agr. José Francisco Ramos Peralta

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