Con la realización de su quinto taller culminó el proyecto Sprouting a STEM Community Uruguay, impulsado por la carrera Tecnólogo en Informática (UTEC-UdelaR-UTU) junto a Sprouting Education Inc. y con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos. La iniciativa, que se inició el pasado año, estuvo dirigida a docentes de todos los niveles y estudiantes de formación docente con el objetivo de reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial (IA) en la educación.
La propuesta incluyó talleres, charlas y actividades abiertas a la comunidad bajo la conducción de Taylor Baum, investigadora y docente del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), especializada en inteligencia artificial aplicada a la fisiología humana y fundadora de Sprouting Education Inc., que impulsa programas educativos vinculados a esta tecnología en Estados Unidos y Latinoamérica.
En ocasión del cierre de esta iniciativa, en diálogo con EL TELEGRAFO los docentes de la carrera evaluaron el impacto del proyecto que apuntó a promover la educación Steam práctica y el liderazgo docente. La coordinadora de la carrera Tecnólogo en Informática, Ana Iruleguy, recordó que el proyecto “siempre estuvo en torno a un eje central que es IA” y buscó generar espacios de reflexión para entender “cómo nosotros educadores la vamos a incorporar en las aulas, vamos a trabajar con ella y sobre todo vamos a aprender con esta nueva herramienta”.
Estas instancias estuvieron diseñadas con el objetivo de “pensar como docentes cómo incorporamos la IA”, reafirmó.
El último taller versó sobre “Cómo evaluamos en la era de la IA”. Según explicó, el desafío actual pasa por desarrollar estrategias que permitan valorar realmente los aprendizajes de los estudiantes y, en ese sentido, afirmó que los docentes “necesitamos evaluar el pienso, que aprendan a hacerlo, que no solamente puedan contestar correctamente sino que incorporen el conocimiento. Es decir, que tengan la competencia que nosotros estamos buscando lograr”.
INCORPORACIÓN CONSCIENTE
Iruleguy valoró especialmente el apoyo del Instituto de Formación Docente y el acompañamiento de Baum durante todo el proceso. A través de esta experiencia “aprendimos a mirar esta IA desde un lado y desde un enfoque, no de rechazo, sino de incorporación en el aula, pero de incorporación consciente, y de que el estudiante entienda que tiene que aprender”, apuntó.
EL IMPACTO EN LAS COMUNIDADES EDUCATIVAS
En los talleres participaron estudiantes de formación docente, docentes de primaria y secundaria, y estudiantes del propio Tecnólogo en Informática. En el cierre se presentaron las experiencias de siete embajadores que replicaron los conocimientos adquiridos en sus respectivas comunidades educativas.
En este sentido, la docente Sonia Rocha explicó que los participantes compartieron lo aprendido tanto con colegas como con compañeros de carrera, promoviendo así el “pensamiento crítico en el uso de la inteligencia artificial” e incluso “las potencialidades” de esta herramienta cuando es utilizada de forma adecuada.
Por ello, valoró el impacto del proyecto que trasciende a quienes participaron en estos talleres. “Creo que el impacto va también en cómo esto va a continuar hacia adelante, cómo va a llegar a los entornos de todas las personas que participaron de estos talleres”, señaló. “Creo que la posibilidad de crear una comunidad que era un poco el espíritu de este proyecto, (…) empezó” y “se puede seguir construyendo”, opinó.
MULTIPLICAR EL ALCANCE
Baum destacó que el programa de embajadores no se centró únicamente en fomentar el uso responsable de la inteligencia artificial, sino también en fortalecer liderazgos locales que multipliquen el impacto de la iniciativa. “El punto del programa de embajadores en general no es solamente sobre IA y cómo podemos aumentar su uso de una manera buena, sino también fomentar líderes en comunidades en Uruguay”, precisó.
La investigadora sostuvo que mediante los embajadores se puede ampliar el alcance del proyecto. “Por ejemplo con 7 embajadores el impacto es 100 personas”, graficó.
REPENSAR LA EVALUACIÓN
Al realizar un balance de la experiencia, Iruleguy señaló que el proyecto también permitió validar algunas estrategias que ya vienen siendo utilizadas en la universidad, como las evaluaciones orales, la evaluación entre pares y las coevaluaciones.
Según indicó, el desafío consiste en definir primero qué competencias se pretende desarrollar en los estudiantes y, a partir de ello, diseñar las metodologías de enseñanza y evaluación más adecuadas.
“Estamos contentos”, resumió, aunque admitió que en un contexto de constante cambio, “seguimos con un desafío bastante interesante”, que obliga a una actualización permanente de las prácticas educativas.
En la misma línea, el docente Marcelo Suárez consideró que la inteligencia artificial permitió evidenciar la necesidad de revisar los sistemas de evaluación que, en muchos casos, priorizaban la memoria y no la comprensión del concepto.
“Esa alarma que hay que tratar de detectar, el uso o el no uso de la IA, me parece que no debería ser el foco sino cambiar la forma de evaluar”, sostuvo, y consideró que “eso en realidad deberíamos haberlo hecho hace muchísimo tiempo”. En su visión, las evaluaciones deben permitir comprobar “que el estudiante comprendió y relaciona por encima del concepto, vincula y puede a su vez explicarle a otra persona”, consideró.
Además resaltó “el valor del conocimiento puro”, ya que muchas veces se lo valora en función de su utilidad en la práctica, pero “creo que se debería darle más valor a saber por saber, por amor al conocimiento”.
UNA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE COMPARTIDO
Al finalizar este proyecto, Baum compartió una reflexión sobre su experiencia en Uruguay, que coincidió además con la culminación de su programa doctoral en Ingeniería Eléctrica. “Aprendí mucho, conecté mucho con muchas personas y me siento alegre por esta oportunidad”, afirmó al hablar de la posibilidad de intercambiar ideas con docentes y estudiantes de distintos niveles educativos durante todo este proceso. “Hemos intercambiado nuestras opiniones durante este programa, hemos aprendido muchas cosas juntos”, concluyó.


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