Da cuenta la página oficial del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT) del impulso a un laboratorio que tiene por objetivo la transformación de viviendas vacantes en oportunidades de acceso a soluciones habitacionales. Una vieja obsesión uruguaya la de poder disponer de inmuebles que se encuentran fuera de actividad para tratar de combatir otro problema histórico, que es el del déficit de viviendas que tiene el país y que ha tenido desde al menos muchas, demasiadas décadas, y que la población ha ido solucionando a su manera; y esa manera ha sido desorganizada, con algunas consecuencias indeseadas que conocemos y con la falta de optimización de esos procesos.
Una jornada de trabajo del equipo técnico que lleva adelante este Laboratorio de Economía Urbana Circular y Gestión Territorial se llevó a cabo en la ciudad de Minas, donde se trabajó, justamente, sobre esta iniciativa “orientada a abordar la vacancia urbana en áreas centrales de ciudades intermedias del país”. Esta iniciativa es promovida por el Sistema Público de Vivienda, en el marco de los objetivos establecidos en el Plan Quinquenal de Vivienda y Hábitat vinculados al desarrollo de la Segunda Estrategia Nacional de Acceso al Suelo Urbano, destacó la web de la cartera, que agrega que una experiencia en ese sentido se va a llevar adelante en las ciudades de Minas y de Paso de los Toros, “con el propósito de generar conocimiento, metodologías y herramientas que contribuyan al diseño de una futura política nacional sobre la materia”.
Durante la jornada intercambiaron experiencias y analizaron normativas, instrumentos y programas nacionales y departamentales vinculados a la optimización del suelo urbano, la mejora habitacional y el acceso a la vivienda, y se realizó una recorrida por el centro de Minas buscando identificar situaciones de vacancia y subutilización del suelo, así como oportunidades para la revitalización urbana.
Reporta el artículo que también visitaron la nueva Sede Regional Este de la Universidad Tecnológica (UTEC), ubicada en la antigua terminal de ómnibus, algo similar a lo que ocurrió en Paysandú con la antigua terminal, que también se recicló con fines educativos. En el caso de Minas, destaca, esta intervención contribuyó “a fortalecer la centralidad urbana, atraer nuevas actividades y dinamizar el desarrollo de la ciudad”. En el caso de Paysandú también tenemos el ejemplo de lo que ocurrió con la antigua fábrica de Paylana, donde funciona también una sede de UTEC —además de otras instituciones—, pero además se establecieron cooperativas de viviendas, con lo que se cumplió con ese propósito de aprovechar el suelo urbano.
Fue durante este evento que la directora nacional de Ordenamiento Territorial, Paola Florio, mencionó que, de acuerdo al reciente Censo, en Uruguay hay aproximadamente 323.000 viviendas desocupadas, lo que a su juicio evidencia que el problema habitacional no se resuelve exclusivamente mediante la construcción de unidades nuevas, sino que requiere además de “incorporar instrumentos que permitan recuperar y poner en uso parte del stock construido existente”. Para ello, señaló, es necesario “complementar las políticas de producción de vivienda con instrumentos que promuevan la reutilización, rehabilitación y puesta en uso del stock existente”, en especial en las áreas urbanas que ya cuentan con infraestructura, equipamientos y servicios.
Esta recuperación representa, para la directora, una oportunidad para “fortalecer las centralidades urbanas, optimizar las inversiones públicas ya realizadas, reducir procesos de expansión urbana innecesaria y generar nuevas alternativas de acceso a la vivienda”, y agregó que la pregunta “de fondo” que debe responder Uruguay “no es solamente cuántas viviendas necesita construir, sino qué viviendas necesita promover para sostener el proyecto de país al que aspira”. Y señaló al respecto que “los cambios demográficos, el envejecimiento de la población, las dificultades de acceso a la vivienda para los hogares jóvenes y la necesidad de consolidar ciudades intermedias dinámicas y atractivas exigen una mirada integral que articule las políticas de vivienda, suelo y ordenamiento territorial”.
Se espera que este Laboratorio de Economía Urbana Circular y Gestión Territorial tenga un plazo de funcionamiento de dos años y que a partir de las experiencias que se recaben en ambas ciudades piloto se desarrollen “herramientas, metodologías y propuestas de política pública orientadas a la recuperación y reutilización de inmuebles y áreas urbanas vacantes, promoviendo un uso más eficiente del suelo urbano y contribuyendo a la construcción de ciudades más sostenibles, inclusivas y accesibles”. El propósito, indica el ministerio, es “sentar las bases para una política nacional que incorpore la gestión de la vacancia urbana como una herramienta estratégica” que amplíe las oportunidades de acceso a la vivienda en todo el país.
No está mal como aspiración lo que se plantea en los objetivos de este Laboratorio; sin embargo, hay detalles que omite, y que seguramente serán objeto del trabajo durante este tiempo, como por ejemplo que hay inmuebles desocupados que están por fuera del mercado de la vivienda pero que tienen propietarios, y estos propietarios tienen derechos adquiridos sobre esa propiedad, y que en general hay razones por las cuales no están ofreciéndose en alquiler o a la venta. En muchos casos ocurre incluso que son múltiples los propietarios. Hay instrumentos que posee el Estado para hacerse de un bien cuando lo considera de interés general, interés que debe estar debidamente fundamentado, está claro —aunque no siempre sea tan así, o al menos no quede tan claro—.
Ahora bien, está en manos del Estado, del gobierno, en este caso, adoptar medidas que incentiven la incorporación de estos inmuebles al circuito, buscando un beneficio que permita usufructuar el inmueble sin despojar al propietario del bien, utilizarlo temporalmente, digamos, por ejemplo. Claro, después habrá que ver qué garantías se podrían ofrecer a todas las partes involucradas, cómo incidiría una medida de este tipo en el mercado inmobiliario y en la industria de la construcción en general. También habría que analizar si cuenta el país con los recursos necesarios para implementar estas medidas sin tener que caer en el endeudamiento, que no para de seguir creciendo.
Ingresa o suscríbete para leer la noticia completa y todo el contenido del diario.


Sé el primero en comentar