Operadores termales reclaman rever Imesi; advierten que desalienta viajes por litoral

Operadores turísticos de Salto y Paysandú reclamaron al Ministerio de Turismo que interceda ante el Poder Ejecutivo para revisar los nuevos límites del descuento del Imesi en las naftas, al considerar que la medida reduce la movilidad de visitantes y residentes hacia los centros termales del litoral.

El planteo fue realizado durante una reunión desarrollada en Termas de Guaviyú, de la que participaron representantes de las intendencias y los centros comerciales de ambos departamentos, junto con delegados de UTU, la Universidad de la República y el Ministerio de Turismo.

Además de abordar la promoción del destino termal, las acciones de difusión y los próximos lanzamientos, la mesa analizó con preocupación los cambios introducidos en el régimen de devolución del Impuesto Específico Interno aplicado a las naftas vendidas en las zonas fronterizas con Argentina.

Los participantes solicitaron a la representante del Ministerio de Turismo, Paula Morán, que la secretaría de Estado gestione una revisión de la medida ante los organismos competentes.

“El beneficio actual no alcanza para completar el tanque de una camioneta SUV”, advirtió José Manuel Galván, coordinador de Turismo. Destacó que “el sistema no solamente es utilizado por los residentes fronterizos, sino también por turistas que llegan a Paysandú y Salto y aprovechan la rebaja para desplazarse por ambos departamentos”.

A partir del 1º de julio, la devolución del Imesi quedó establecida en 22% para las estaciones ubicadas en un radio máximo de 20 kilómetros de los pasos Paysandú-Colón, Salto-Concordia y Fray Bentos-Puerto Unzué. En las estaciones situadas entre los 20 y los 60 kilómetros, el beneficio equivale a la mitad, es decir, 11%.

El régimen alcanzó anteriormente una reducción del 40% en la frontera con Argentina, pero el porcentaje fue modificado en sucesivas oportunidades. Los operadores entienden que esa disminución le quitó fuerza como herramienta para estimular el consumo, sostener la actividad comercial y favorecer los desplazamientos turísticos dentro del litoral.

UN ÚNICO LÍMITE POR PERSONA

Otra de las principales objeciones está relacionada con el cambio en la forma de calcular el tope mensual. El nuevo régimen establece un máximo de 600 unidades indexadas por persona, considerando la totalidad de las tarjetas y medios de pago de los que sea titular, en lugar de permitir que el límite se aplique separadamente a cada instrumento.

La aplicación por tarjeta y entidad emisora fue autorizada transitoriamente hasta el 31 de julio. De no disponerse una nueva prórroga, el límite pasará a computarse en forma conjunta por persona desde agosto.

Tomando el valor de la Unidad Indexada correspondiente al 30 de junio, las 600 UI representan aproximadamente $3.961. Esa cifra corresponde al monto máximo mensual de la devolución y no al valor total del combustible adquirido. Con una rebaja del 22%, equivale a compras bonificadas por alrededor de $18.000 durante el mes.

Además, en cada operación el descuento solamente puede aplicarse sobre un máximo equivalente a 50 litros de nafta Súper 95. El beneficio está dirigido a consumidores finales y requiere el pago presencial mediante tarjetas u otros instrumentos electrónicos emitidos por instituciones locales; no se aplica a las compras en efectivo.

Los operadores sostienen que, aun con esas precisiones, “la concentración del beneficio en un único límite personal reduce las posibilidades de quienes utilizaban diferentes tarjetas para cargar combustible durante sus desplazamientos por la región”, dijo Galván.

IMPACTO MÁS ALLÁ DEL TURISMO

Durante la reunión se señaló que los efectos no se limitan a quienes llegan desde otros departamentos. Las familias de Paysandú también utilizan habitualmente los centros termales y deben recorrer unos 65 kilómetros para llegar a Guaviyú y alrededor de 80 kilómetros para trasladarse hasta Almirón.

Por esa razón, los participantes consideran que el costo del combustible incide directamente en la decisión de realizar esas salidas, permanecer más días o recorrer otros atractivos del departamento.

La mesa pidió que el beneficio sea revisado y ajustado a “niveles razonables”, al entender que el formato anunciado puede desestimular la circulación interna, reducir el gasto de los visitantes y perjudicar a alojamientos, establecimientos gastronómicos, comercios y demás servicios vinculados con la actividad turística.

Los operadores remarcaron, destacó Galván, que “la devolución del Imesi no debe ser considerada únicamente como una herramienta destinada a compensar las diferencias de precios con Argentina, sino también como un incentivo para que turistas y residentes recorran la región y sostengan la actividad de uno de los principales productos turísticos de Paysandú y Salto”.

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