Destino Final inaugura su sala propia

El grupo teatral Destino Final inaugurará el próximo jueves 20, a las 20.30, su sala propia en Charrúas 765 casi Libertad, concretando un proyecto que permitirá al elenco contar con un espacio estable después de varios años de trabajar en diferentes escenarios. La apertura incluirá una ceremonia y una intervención teatral de su directora, Aída Cocchiararo, mientras que la primera función se realizará el domingo a las 18 con la obra infantil “Tati la coqueta”. La propuesta infantil ya se estrenó y realizó tres funciones en el Carlos Brussa, por lo que la presentación del domingo será la primera en la nueva casa de Destino Final.

El nuevo espacio ocupa un inmueble de dos plantas. En la planta baja funcionará la sala teatral, con capacidad aproximada para 60 espectadores, escenario frontal, camarín, baño y cabina técnica. En el piso superior se proyecta instalar un café resto bar vinculado a la actividad cultural, cuya apertura está prevista para setiembre.

“La idea es un poco como los teatros de Montevideo que tienen ese tipo de propuestas, que alguien pueda tomar un café antes de ver una obra o después que termine, o comer algo”, explicó Cocchiararo.
La fecha de inauguración tampoco fue elegida al azar. “Este jueves tiene que ver con que el jueves 20 de agosto de 2020 yo estrené ‘Cóctel Amargo’ en el Florencio Sánchez, por eso se eligió esa fecha para inaugurar este espacio”, señaló.

UN MES DE TRABAJO INTENSO

“Hemos trabajado intensamente, con trabajo colaborativo de gente que integra el grupo, para poder llegar al 20 de agosto con esta inauguración”, destacó Cocchiararo. Un aporte de Cofonte permitió avanzar especialmente en el equipamiento. “Por suerte justo coincide que recibimos un apoyo de Cofonte, entonces eso nos permitió hacer la instalación de las luces, la platea y la moquette del piso. Si no hubiéramos tenido ese aporte no podíamos haber inaugurado tan rápido”, explicó. El escenario inicialmente será a nivel de piso y tendrá una disposición mayoritariamente frontal.

DE NÓMADES A TENER CASA PROPIA

Para Destino Final, la apertura implica fundamentalmente terminar con una situación que Cocchiararo define de manera sencilla. “Éramos nómades”, dijo Cocchiararo. El grupo había trabajado anteriormente en la sala del barrio Jardín de Cecap, donde sus integrantes realizaron mejoras en el escenario mediante trabajo honorario y aportando incluso materiales. Posteriormente, tras un cambio en la conducción del espacio, no pudieron seguir ocupando el lugar.

“Ahí como que dijimos bueno, vamos a meternos en un nuevo proyecto, a poner todas las energías en esto”, recordó. El contrato firmado por el inmueble de Charrúas tiene una duración de cinco años.

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