El girasol reaparece con ímpetu y procura un claro posicionamiento para la zafra de verano

Representantes de la mesa sobre mercados y perspectivas, que fue moderada por el periodista Lucas Farías.
Hace una década, el girasol era uno de los principales cultivos de verano en Uruguay, llegándose a sembrar alrededor de 100.000 hectáreas. Problemas sanitarios y de plagas (cotorras y palomas), fueron las causantes. Hoy, merced a la aparición de variedades más resistentes e híbridos de buena calidad, la vuelven a posicionar en el mercado, y con un precio que invita a creer nuevamente en este cultivo. La primera edición en Uruguay del simposio “Puro Girasol”, llevado a cabo en la víspera en el Golf Club Paysandú, y organizado por Agrofuturo, en articulación con Advanta, con una muy interesante asistencia de productores y técnicos de varios puntos de Uruguay y Argentina, evidencia que el crecimiento del cultivo en los últimos años en el país, y las expectativas futuras, son reales. Diego Andregnette, integrante del equipo organizador del evento, explicó a EL TELEGRAFO que “elegimos Paysandú por ser un poco un lugar en el cual se concentra gran parte de la producción, con productores de la zona de Quebracho y de San Javier en el departamento de Río Negro, por más que ahora se está extendiendo hacia el sur. Además de ser un local muy atractivo para un evento de esto, y tan multitudinario”. Recordó que el girasol es un cultivo que tuvo mucha área hace varios años. Después se dejó de hacer por distintas circunstancias, como ser aspectos sanitarios. Hoy la genética cambió y la verdad que está avanzando en el área”. Consideró que “es un cultivo que además en la rotación calza muy bien porque tiene una cantidad de beneficios, que se apreciaron durante la actividad.

UNA BUENA PRUEBA

El ingeniero agrónomo Sebastián Mazzilli, técnico del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), reconoció que el cultivo tuvo una prueba muy buena el año pasado, al ser un año muy seco, ya que el girasol se comporta bien en ese ambiente donde falta el agua. El desafío ahora es en años con lluvia, un año Niño, cómo hacemos para insertarlo en las secuencias sin que se generen problemas en el cultivo”. Consultado sobre los cambios que hacen al girasol actualmente más atractivo, indicó que “la principal causa de la vuelta es el precio. Hay un valor local y regional muy bueno, entonces hace que el cultivo sea rentable. Por otro lado, la soja no está pasando el mejor momento de precio, entonces hace que relativamente haya mayores posibilidades de hacer un cultivo de girasol atractivo y eso hace que haya empresas interesadas en desarrollar el cultivo, en exportar el grano”. El profesional sanducero señaló que “ahora hay que ver cómo la tecnología puede hacer que el cultivo sea rentable”. Además, precisó que han cambiado los híbridos. “Tenemos híbridos con mayor potencial de rendimiento, un poco más sanos, con menores problemas sanitarios y eso mejorará la tecnología de siembra”, generando que se puede lograr hoy “un cultivo hoy más productivo y con buen precio”. Lo otro que se está implementando a mayor escala que antes, “es el secado anticipado del cultivo para cosechar lo antes posible, procurando evitar el problema de las aves”, dijo Mazzilli. Respecto a lo que puede suceder en la próxima zafra con el girasol, teniendo en cuenta que se anuncia exceso hídrico, expresó que “la experiencia indica que el girasol tiene un diferencial sembrado temprano. Hoy un buen nicho para girasol, es la siembra temprano antes que la soja”. Argumentó que las siembras más tardías “van a tener el desafío de las lluvias, no solo para implantar el cultivo, sino para las enfermedades posteriores a lo largo del ciclo”. Resumió que será un año de mucho control y monitoreo permanente sobre el cultivo, elección del material, uso de fungicida cuando haya problemas y logística muy afinada para que el periodo entre madurez fisiológica y cosecha sea lo más corto posible”.

IMPORTANTE EN LA DIVERSIFICACIÓN

El ingeniero agrónomo Martín Díaz Zorita, investigador de la Universidad de La Pampa, Argentina, expresó que el girasol en su país “es un cultivo que es tradicional en algunas regiones, principalmente en regiones semiáridas y subhúmedas, y que ha mostrado ser una muy importante oferta de diversificación de las secuencias agrícolas”. En su exposición, se refirió al funcionamiento del cultivo, al manejo y en particular “cuan importante es la estrategia, la forma en la que manejamos los nutrientes, la fertilización, la calidad de los suelos para poder llevar al potencial al máximo”. Precisó que el girasol en condiciones de exceso de humedad “es un cultivo de alto riesgo por el tema de enfermedades. Hay que ser muy cuidadoso en cuanto a la elección de los materiales, la adaptación y sobre todo el acompañamiento preventivo de aparición de enfermedades desde la parte de la nutrición”. Enfatizó que el girasol “es un cultivo muy exigente en nutrientes, tanto como un cultivo de maíz, pero que requiere una estrategia diferente para evitar que haya una generación de muchas hojas, mucha biomasa, que sean un buen nicho para conservar las enfermedades y afectar la producción, pero no lo suficientemente escasa en nutrición para que esa fotosíntesis, esa actividad de las plantas, pueda redundar en lo más importante que tiene el girasol, que es la producción de aceite”. Hay que ser cuidadoso “del área foliar, de las hojas después de la floración, porque ahí es cuando la fábrica de aceite, se pone en marcha”. Entiende que es un cultivo “que tiene una característica muy particular, única, que le da estabilidad y adaptación a condiciones complejas, que es ese crecimiento inicial muy vigoroso”. Es importante para Díaz Zorita, “principalmente cómo el cultivo anterior nos deja el sitio para sembrar girasol, a un cultivo que tenemos que prepararlo para un arranque rápido, vigoroso, agresivo, que es donde va a mostrar su mayor capacidad de colonizar el suelo, colonizar el sitio y sostener la producción”. Para el combate de las plagas, se utilizan “híbridos modernos con hábito de crecimiento de los capítulos que esconden la producción y lo hacen más inaccesible”. Además ayuda, “la siembra simultánea en la misma fecha de grandes superficies. La peor decisión es escalonar siembras, porque vamos a estar generando la posibilidad de que las palomas y otras plagas, cotorras, por ejemplo, en algunas regiones, puedan estar consumiendo el grano durante mucho tiempo”.

CONSTRUYENDO UN CAMINO

Héctor Lagarde de Advanta Argentina, estableció que en ese país cayó fuertemente hace diez años el girasol “y poquito a poquito, con aparición de nuevos germoplasmas adaptados a las condiciones locales, con mejoras sanitarias, mejores rendimientos, y que mejoran el aceite”. Agregó que “se fue construyendo un camino hacia la recuperación del área girasol en la campaña pasada y ésta próxima a comenzar, que pueden significar dos campañas nuevamente récord para el área girasol en Argentina”. Sostiene que “hay que ser prudente. No hay que preocuparse, hay que ocuparse”. Argentina es el principal proveedor de aceite de girasol, y “Uruguay entraría junto con lo poquito que se está haciendo en Brasil como aporte de esa región original. Inicialmente creo que va a ser para molienda local y seguramente si el área crece y ojalá así sea, va a haber lugar para la exportación”.

EN EL CONTEXTO PRODUCTIVO

El ingeniero agrónomo Carlos Pérez, de Clínica Vegetal, al referirse a su exposición, indicó que procuramos visualizar el girasol en el contexto productivo, en el sistema, en la rotación, cómo interfiere con las enfermedades de otros cultivos y ver cómo podemos manejar las principales enfermedades que tienen”. Dijo que la planificación “tiene un rol muy importante en la sanidad de todos los cultivos, y en girasol es importante, debido a que hay enfermedades en que los fungicidas no funcionan tan bien como para enfermedades foliares. Es el caso del cancro del tallo causado por Phomopsis y es el caso de la Esclerotina”. Aclara que “dado que los fungicidas no son blanco o negro, sino que aportan al manejo, pero no solucionan el problema, tenemos que tratar de acompañarlo con una rotación con fecha de siembra. Saber los riesgos que corremos de acuerdo al clima que tenemos y en qué momento estamos poniendo en cultivo”. Para el investigador sanducero, “el monitoreo es fundamental, pero antes de la siembra lo importante es conocer el híbrido que uno elige. Conseguir información sobre el comportamiento sanitario a los principales problemas que tenemos”.

MERCADOS Y EXPERIENCIAS

Tras el almuerzo, se realizó una mesa sobre mercados y perspectivas, con la participación de Cargill y Cousa, que compartieron su lectura sobre el mercado de girasol. El panel de intercambio estuvo integrado por Gabriel Di Giovannantonio de Cargill, Alejandro Young de Cousa y Fernando Secco de Copagran. El último bloque reunió a cuatro productores y técnicos que compartieron su experiencia con el cultivo. Se trata de Christian Decker de Britos Hnos., Nicolás Nadal de cabaña El Progreso, Julio Gottero de El Chasco, y Gonzalo Pereira de El Palmar. La actividad cerró con una charla de Nelson Fernández, gerente del informativo Subrayado de Canal 10, docente y escritor, sobre el escenario político y sus posibles salidas.

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