“Oddone no es dueño del Frente Amplio”, dijo el senador socialista Gustavo González. Y es cierto; aunque mucho menos lo es el dicente. Él lo admitió; bueno sería: los números cantan (porcentajes, votos, legisladores). Basta ver cómo les fue al MPP y al Partido Socialista en octubre del ‘24. Peor si se mira y mide el apoyo que recibieron el MPP y sublemas que “acumularon”, con el conseguido por el Partido Comunista y el Socialista juntos.
El cuestionado Gabriel Oddone hace algunos días dijo que no habían sido elegidos —él, el sector y el partido a que pertenece— para “hacer la revolución” ni para “dinamitar”. Mucho más cierto.
Es que, efectivamente, no le dijeron nada a los votantes sobre aplicar la más dura y pura dialéctica: la de que “lo peor es lo mejor”. Todo lo contrario: Oddone fue el caballito de batalla —y no creo que “caballo de Troya” precisamente— de José Mujica y Yamandú Orsi para dar “garantía” a empresarios e inversores de que el triunfo del FA para nada afectaría los equilibrios ni el manejo macroeconómico ni las reglas: cambiarias, tributarias, laborales, de respeto a la actividad y la propiedad privada, a los contratos y convenios de todo tipo. Fue lo que dijo el entonces candidato en San Pablo, Buenos Aires, por todos lados y por todos los rincones del Uruguay, además.
El país seguirá funcionando igual, sin ningún tipo de barquinazo raro o cambios bruscos; ese fue el mensaje claro para todos y para los votantes uruguayos en especial. “Oddone es a Orsi lo que Astori fue a Mujica”, se batió urbi et orbi. Los que ganaron dentro del FA dijeron “no” al impuesto a los ricos —aún lo dicen— y no apoyaron el plebiscito del PCU, socialistas y Pit Cnt para dinamitar el sistema jubilatorio y arrasar con las AFAP. Es como “meterse en cana uno mismo”, ejemplificó Mujica, y sin embargo en esto algo han flaqueado, como ha ocurrido también, ya llegándose a otros extremos, con lo de que no se aumentarían ni crearían nuevos impuestos.
¿Les creyeron inversores y empresarios? Están a la espera, viendo, preguntando y advirtiendo, y por ahora muy quietitos. Es lo que siente en carne propia Oddone y que parece que no se dan cuenta los mayoritarios “mujiquistas”, “astoristas” y “seregnistas”, en tanto les importa un comino a la minoría de ortodoxos y ultradialécticos que lo interpretan a su gusto y gana; y que se lo hacen creer al resto. ¡Increíble!
¿Lo creyeron los ciudadanos? Sí, y votaron a Orsi, y fueron aún más los que quedaron contentos con el nuevo presidente. Hoy ya no. Esperaban que ejerciera más el mando.
La mayoría se siente decepcionada, quizás piensa que fueron engañados, que les mintieron a sabiendas, “que los hicieron entrar”, y es eso lo que se refleja en las encuestas.
Es lo que siente muy buena parte de los que votaron al FA en octubre, y la totalidad de los casi 200 mil que sumaron su voto a Orsi en el balotaje. Los que ven que el impuesto a los ricos sigue vigente y el “arrase” jubilatorio un poco postergado pero también en la mira —para eso se convocó a las “bases” maquilladas de “diálogo social” y habrá congreso en octubre— y los que pagan los impuestos —viejos y nuevos—, los que ven los avances de los ministerios comunistas con Juan Castillo y el Pit Cnt a la cabeza, los que sienten que no tienen la chance de “esperar” ni tienen escape.
No ver eso es hacerse trampas al solitario, o es que los han hecho entrar; “como a unos chorlitos”, como decían en mi pueblo.

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