La Tentación reclama una enfermera: “Estamos a 50 kilómetros y la policlínica está cerrada”

Vecinos de La Tentación reclaman que la policlínica de la localidad vuelva a contar con personal permanente de enfermería, luego de que hace unos dos meses fuera trasladada a Paysandú la auxiliar de servicio que cumplía funciones allí. Desde entonces el local permanece cerrado y solamente abre cuando concurren el médico de medicina general o la pediatra, mientras quienes necesitan inyectables, curaciones, sueros u otras prestaciones deben trasladarse a Porvenir o Paysandú.
La concejal del Municipio de Porvenir Darinka Reimúndez describió a La Tentación como “un pueblo de abuelos en su mayoría” y sostuvo que “les sacaron a la persona que los atendía como enfermera”.

Reimúndez destacó las dificultades que supone la situación para una población mayoritariamente adulta y con escasos recursos. “En el interior más que profundo, para esta gente de avanzada edad, con dolencias y tratamientos, tienen que pagar dos mil pesos para trasladarse 50 kilómetros para acceder a la atención médica”, afirmó.
Explicó que algunos vecinos necesitan primero conseguir un vehículo que los lleve hasta la ruta para después tomar un ómnibus hacia Paysandú. “Cada vez que no tienen esa cantidad de dinero, la alternativa es alguna motocicleta para hacer el viaje, o sea 100 kilómetros en birrodado, más todo el tiempo que tengan que esperar para ser atendidos. Sumado a esto están los caminos deshechos y los abuelos vuelven más doloridos de lo que se fueron”, señaló.

La concejal aseguró que “sin previo aviso cerraron la policlínica y trasladaron la auxiliar de servicio, que trabajaba como enfermera”. Agregó que los vecinos posteriormente se comunicaron con la nurse de la Intendencia “pidiendo una explicación y solución”. “Primero fue la promesa de ir a la brevedad y luego la excusa de que no tenía cómo viajar”, expresó.

“NECESITAMOS QUE ESTÉ ABIERTA”

La residente en La Tentación, Emilia Barrán, confirmó que la persona trasladada “era auxiliar de servicio” y señaló que “la policlínica quedó cerrada”. Aclaró que la asistencia médica se mantiene. “Es verdad que el doctor de medicina general viene cada 15 días, tenemos muy buena atención de él y de la pediatra también, pero necesitamos que la policlínica esté abierta a disposición del pueblo”, afirmó.
Según relató, luego de consultar al médico sobre dónde realizar el planteo, comenzaron contactos con autoridades departamentales y se les anunció una reunión que finalmente no se concretó. “Hasta ahora estamos esperando una reunión con Guadalupe Caballero” y la secretaria general de la Intendencia, Gabriela Gómez, quienes concurrirían a la localidad. “Hasta el día de hoy nadie avisó si van a venir; nadie apareció”, sostuvo Barrán.
Los vecinos también elaboraron una carta con firmas que fue presentada en el Municipio de Porvenir. “Hasta ahora no hemos tenido ninguna respuesta”, afirmó.

Olga Añasco, otra vecina, recordó que había planteado la necesidad de contar con una enfermera durante la campaña electoral, cuando Caballero visitó su domicilio. “Yo le solicité que necesitábamos una enfermera”, expresó. Según su relato, Caballero le planteó entonces la posibilidad de que alguna persona de la localidad pudiera capacitarse.
Añasco señaló que encontraron “dos jóvenes de acá” interesadas en realizar el curso, aunque necesitan apoyo económico porque “es muy costoso”. “Ella dijo que, si lograba estar de vuelta en la Intendencia, le planteáramos eso, que iba a buscar una solución”, recordó.

También aseguró haber hablado con Gómez. “Me contestó que nos quedáramos tranquilas, que ella iba a organizar una reunión y que nos iba a avisar, cosa que nunca hizo”, señaló. “Fuimos dando todos los pasos. Se entregó la nota personalmente en el municipio. Creo que ahora lo único que queda es golpear puertas y salir a la prensa porque, si no, no vamos a ser escuchados”, opinó.

INYECTABLES Y CURACIONES

Mirtha Barrán puso el énfasis en las prestaciones que actualmente no pueden realizarse en la localidad. “Necesitamos una enfermera que cumpla con todas las funciones. Hemos tenido que darnos series de inyectables y tenemos que ir a Porvenir o Paysandú”, explicó. “Hemos tenido que pagar enfermeros para poner suero en personas terminales. También hay personas que necesitan curaciones en su domicilio, personas que son muy mayores, que no se pueden mover”, agregó.
Añasco resumió el reclamo en la distancia que deben recorrer ante cualquier necesidad de enfermería. “Hoy estamos sanos, pero mañana podemos necesitar un suero o un inyectable. Estamos a 50 kilómetros para ir y 50 kilómetros para volver. Son 100 kilómetros. Necesitamos una enfermera en el pueblo, eso es en lo que más hincapié tenemos que hacer”.

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