En el Farol Velódromo se realizan los talleres de peluquería y estética, inclusión digital, crochet, yoga, cocina rústica, repostería, panificación, ballet, ritmos latinos, diseño y confección y robótica en convenio con Antel. A ello se suman talleres de reconversión laboral para los residentes en los nuevos realojos y allí ensaya la comparsa Velo Samba,
Sin embargo, “debemos tener una cobertura de vigilancia durante las 24 horas, porque después de cumplir la función de refugio, en la actualidad deambulan personas, hay denuncias de los vecinos por improperios y malos tratos, han intentado hurtar y hemos presentado denuncias policiales. Rompieron los cables de las cámaras, así como los cables de conexión a la electricidad”, dijo a EL TELEGRAFO la directora de Promoción Social, Guadalupe Caballero.
La jerarca destacó el compromiso de los vecinos y empoderamiento con el espacio. “Lo cuidan y participan en las actividades”, agregó.
Los talleres
En el taller de Panificación, “la mayoría de los alumnos se diplomaron con cero falta y lo hacen por reconversión laboral. Algunas personas debieron reinventarse al salir de su anterior vivienda y con el mismo producto que ya usaban, mejoraron la calidad de su panificación, además de un curso de marketing para su presentación, con la habilitación correspondiente, como el carné de manipulación de alimentos”.
En el salón principal hay una cocina comunitaria, donde cuentan con un horno adecuado y los vecinos se agendan para su uso. “Además se reúne allí el grupo Manos Unidas, integrado por personas que han cursado enfermedades oncológicas y se encuentran en rehabilitación o ya lo superaron o asisten sus familiares. Hacen crochet como terapia y con esa técnica confeccionan mantas que entregan a personas que lo necesitan e incluso han viajado a Montevideo a hacer estas donaciones. Cuando finalizan el crochet, también hacen yoga recomendado por sus propios médicos. Y, cabe destacar que todo es gratuito”, señaló.
Cada taller cuenta con entre 15 y 38 alumnos, cuyas edades varían de acuerdo a la capacitación que se imparte. “En Robótica ha tenido buena respuesta entre niños y jóvenes e incluye el desarrollo de artefactos robotizados y programados por sus propios usuarios”. El Programa de Inclusión Digital, “es de larga trayectoria dentro de los faroles para la formación de niños, jóvenes y adultos” con herramientas para uso personal, académico o laboral, así como Introducción a las nuevas tecnologías, con un taller enfocado a la IA.
Crecimiento
Concluyó que “junto a Chaplin y el Velódromo eran los faroles más grandes, pero ahora Park Way crece muchísimo con los tres realojos. Curupí comenzó a despegar con 40 jóvenes en clases de boxeo, hay talleres de costura Y esperamos un horno para hacer gastronomía. Hacen jornadas de manicuría, peluquería y maquillaje durante todo el día. Lo mismo ocurre en el farol suroeste. Hay mucho trabajo para mostrar”.


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