Solicitada: Texto literal de la intervención

Hoy me levanto en este recinto para darle voz al grito de impotencia y desamparo que recorre cada barrio de nuestro departamento. La ciudadanía de Paysandú está cansada, indignada y acorralada por la delincuencia, pero sobre todo, por la frialdad de un sistema que parece haber perdido la empatía con la gente de trabajo.

Los medios de prensa locales vienen registrando hechos insólitos y vergonzosos. Vecinos a los que les entran a la casa mientras duermen, que aportan a las autoridades filmaciones de alta resolución donde se ve al delincuente actuar con impunidad durante horas, identificado con nombre, apellido y dirección a pocas cuadras del lugar. Vecinos a los que les roban el celular a mano armada y presentan en la denuncia la ubicación exacta por geolocalización GPS de dónde está su pertenencia. ¿Y cuál es la respuesta? El silencio, la demora burocrática y la inacción. El vecino arriesga su vida haciendo el trabajo de investigación que le corresponde al Estado, y la respuesta institucional es la nada misma.

Pero lo que colmó el vaso, Señor Presidente, fue el comunicado emitido por la Fiscalía Departamental tras las reiteradas quejas de comerciantes y familias. Una respuesta institucional que no es de recibo. En lugar de mostrar sensibilidad, en lugar de convocar de urgencia a la Jefatura de Policía para coordinar acciones, agilizar allanamientos y destrabar la burocracia, se limitaron a emitir una excusa formal amparada en leyes y procedimientos.

Le vinieron a decir a la ciudadanía lo que no pueden hacer, en lugar de asumir el compromiso de lo que deben solucionar.
¡A la gente no se le puede contestar eso! La ciudadanía no paga sus impuestos para escuchar argumentos de oficina mientras los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra. El Estado tiene el deber constitucional insoslayable de garantizar la seguridad de todos los sanduceros. No nos pueden pedir resignación ni que nos acostumbremos a vivir con miedo mientras nos sirven la prueba en bandeja y la justicia mira para otro lado.

Exigimos empatía, exigimos presencia en el territorio y exigimos una articulación real y urgente entre la Fiscalía y la Policía local para devolverle la tranquilidad a nuestro pueblo.
Edil Rodrigo Silva,
Partido Nacional

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