Canillita agredido mientras hacía su reparto

En la madrugada del viernes, próximo a las 4:30, según pudo saber EL TELEGRAFO, en circunstancias en que un canillita estaba realizando su trabajo de entrega de diarios a diferentes locales y casas de familia, fue interceptado en la zona de Norteña (calle Setembrino Pereda) por una pareja que –según dijo la víctima– “apareció de la nada”.
Un hombre que conducía una bicicleta gris y vestía buzo con capucha (por lo que no se veía su rostro) se le tiró encima, chocando con su birrodado la moto en la que el trabajador se desplazaba. Inmediatamente comenzó a golpearlo a puñetazos y puntapiés, a la vez que con el propio casco del agredido le lastimaba la cabeza. La mujer, a unos metros de distancia, sólo miraba la escena. El hombre le robó algunas pertenencias y se fue.

Terminó su tarea antes de buscar asistencia

Pese a la golpiza recibida, él siguió con el reparto, sin ser consciente de las heridas que tenía. Hace 41 años que Gustavo Jaume es canillita, y explicó a este medio que cada día a las 3:30 comienza su recorrido por ruta 3, avenida Salto, la Costanera, y regresa por calle Setembrino Pereda, justamente donde –a la altura de Norteña– fue interceptado. Continuó y al llegar al Complejo Camandule se lavó la cara porque notó que tenía sangre. No fue hasta terminar el recorrido y llegar a su casa, que al cambiarse de ropa se percató de que las heridas eran varias y sus prendas tenían mucha sangre, por lo que decidió trasladarse a un centro de salud.
Al momento se encuentra internado, con múltiples fracturas, principalmente en la cabeza, y con un hematoma cerebral cuya evolución evaluarán los médicos para decidir si es operable o no. La denuncia está radicada y la Policía trabaja para esclarecer el episodio y encontrar a los responsables.