En una reciente entrevista en Argentina, el doctor Guillermo Mattioli, disertante de las 51ª Jornadas Uruguayas de Buiatría realizadas en Paysandú, señaló que “si yo fuera político no les daría a los productores todo lo que piden, sino que trataría de que mejoren su productividad”. Obviamente las mismas tuvieron repercusiones en su país.
El médico veterinario de la Universidad de La Plata, República Argentina, quien en Buiatría expuso sobre la necesidad de equilibrar la presencia de minerales en el rumen del vacuno, de manera de maximizar las ganancias en la ganadería, aclaró que es un concepto “antipático, filosófico y terriblemente realista” para el rubro ganadero.
Mattioli dijo a EL TELEGRAFO que “hay un eslogan que dice que los tiempos difíciles generan hombres duros. Los hombres duros generamos tiempos fáciles. Los tiempos fáciles generan personas débiles y esas personas débiles vuelven a generar momentos duros” y explicó que la sobreprotección sería un problema para el propio productor.
“Hay pocos sistemas productivos que tengan tanto margen de error como tiene la ganadería, no lo digo en Uruguay, lo digo en cualquier lugar del mundo”, sostuvo el profesional, por lo que explicó que “la sensación es que todavía falta realmente prestarle mucha atención a la optimización de la productividad”.
Aclaró que es de “familia de productores, vivo del campo, amo lo que hago y nunca lastimaría a un productor, pero si los pudiera juntar a todos les diría, ‘muchachos a ustedes les tocó esto, pero guarda que la productividad de esto no es solo para tu bolsillo, es para una sociedad’”.
De manera de ilustrar su concepto, Mattioli dijo que “tengo un amigo en Argentina, que tiene muchos campos de recría, y él me decía que ‘somos millonarios que vivimos como pobres’”. Desde su punto de vista, ese no sería el problema, “porque él eligió vivir así, pero tiene millones de dólares en campos y como de vez en cuando se junta con algún ternero y lo vende, ni él tiene buena calidad de vida, ni la gente que vive en su campo tiene buena calidad de vida”.
Expresó que los productores deberían fijarse objetivos altos y plantearse “optimizar la productividad y que nos duela lo que no producimos, como una responsabilidad social”.
Agregó que hay “establecimientos tan grandes, con un potencial económico tan brutal y de golpe son ineficientes y culpa de eso la gente que tendría que estar mucho mejor, el dueño primero, la gente que trabaja ahí adentro después y el resto de la sociedad que por derrame recibe algo de eso, no puede estar privándose de eso porque no te terminas de ordenar; a eso me refiero”.

