La Asociación de Defensores de Oficio del Uruguay (Adepu) decidió “declararse en conflicto; llamar a la Suprema Corte de Justicia a audiencia de negociación ante el Ministerio de Trabajo para articular todas las reivindicaciones planteadas por Adepu”. También definió en asamblea realizada en las últimas horas “no realizar subrogaciones fuera de la oficina (concretamente, en otras ciudades distintas a las que hemos sido asignados)” ni realizar “tareas de colaboración con el servicio de abogacía de la Suprema Corte de Justicia”. La misma asamblea autorizó a la directiva de Adepu “a tomar todas las medidas necesarias en el devenir del presente conflicto, declarándose Adepu en estado de Asamblea Permanente”.
Las medidas fueron tomadas “debido a las graves situaciones que padece la Defensoría Pública, en especial la existencia de cargos vacantes en todo el país”, definió la asamblea.
Los defensores de oficio en la Rendición de Cuentas del año 2022 lograron la atribución de 18 nuevos cargos de Defensores Públicos, primera vez desde el año 2017 y sin que éstos fueran solicitados por la Corte en su mensaje, distribuidos entre 2023 y el presente año.
El año pasado Adepu se declaró en conflicto “a raíz de las demoras en la ejecución” del convenio, tras lo cual se concretó la designación de cargos. En mayo de 2023 la directiva de Adepu “comenzó gestiones para asegurar la designación de los correspondientes a 2024”, pero “si bien la Suprema Corte de Justicia en el mes de diciembre 2023 dispuso a qué ciudades del territorio nacional irían los 9 cargos”, a mediados de junio “los mismos no se han cubierto. A esto debemos sumar la existencia de otras vacantes (por jubilaciones, renuncias y demás) que tampoco han sido cubiertos, ascendiendo en la actualidad a 20 vacantes aproximadamente”.
“Aunado a la grave situación de sobrecarga de trabajo que padecemos en todas las Defensorías del país, tenemos cargos que pueden ocuparse, pero no se hace por una falta de previsión: no existe concurso finalizado”, indicó la asamblea de Adepu.
“Esta situación es producto directo de una mala o inexistente gestión, y de la desatención del servicio por parte de nuestras jerarquías. Luego de innumerables reuniones, en las que propusimos soluciones tendientes a resolver los problemas que no han sido atendidos o han sido atendidos tardíamente, consideramos que se vieron agotadas las instancias de diálogo”, subrayaron los defensores de Oficio asociados a Adepu.


