La ciudad de Paysandú está a punto de convertirse en un referente nacional en la formación de profesionales de la salud con la creación del primer Centro de Simulación Clínica Integral del país, que estará ubicado en la nueva sede del Centro Universitario Regional (Cenur) de la Universidad de la República (UdelaR). Este proyecto pionero se propone innovar en la enseñanza médica y apunta a integrar diversas disciplinas del área de la salud para fomentar un aprendizaje práctico y colaborativo.
El médico argentino Juan Ignacio Cobian, destacado especialista en educación médica basada en simulación y actual director general de Educación e Innovación de la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires (Femeba), fue contratado por la universidad para liderar el diseño del centro.
Según explicó Cobian en una serie de reuniones con autoridades del Cenur y médicos de la ciudad, el proyecto no se limitará a ser un espacio físico con simuladores, sino que funcionará como un programa integral de simulación clínica, una iniciativa que trasciende el espacio físico al estructurarse en torno a objetivos pedagógicos claros y al desarrollo de competencias tanto para estudiantes como para docentes.
“Estamos pensando en algo más grande que un centro. Esto es un programa de simulación, que no sólo se desarrolla en ese espacio, sino que incluye un conjunto de acciones con metas claras. Su principal finalidad es garantizar que los estudiantes puedan desenvolver competencias profesionales en un entorno controlado, y que los docentes también puedan perfeccionar sus habilidades pedagógicas”, dijo Cobian a EL TELEGRAFO.
El programa abordará una de las principales problemáticas de la enseñanza médica moderna: la disminución de oportunidades prácticas en hospitales y centros asistenciales debido al aumento del número de estudiantes y las limitaciones del sistema de salud. Según Cobian, de 42 años, “el volumen de estudiantes aumenta, pero el de pacientes se mantiene constante. Esto hace que las oportunidades de aprendizaje sean cada vez menores y de menor calidad”.
“Los tiempos del sistema de atención son muy diferentes a los tiempos del sistema educativo. Y, además, tengo más alumnos. Entonces, todo se torna más difícil y el resultado es que los estudiantes tienen menos oportunidades de aprendizaje y de menor calidad”, dijo quien se especializó en cirugía general, aunque ahora se dedica a la educación médica y, específicamente, basada en simulación.
Ventajas de la simulación clínica
El Centro de Simulación Clínica Integral permitirá recrear situaciones reales en un entorno controlado, brindando una alternativa segura tanto para los estudiantes como para los pacientes. “En la simulación, los errores se convierten en una oportunidad de aprendizaje, sin el riesgo de generar daño. Es un espacio donde los alumnos pueden equivocarse y aprender sin consecuencias negativas, ni para ellos ni para los pacientes”, afirmó. “Se suma toda esta corriente de la calidad de atención y la seguridad del paciente. Básicamente, la seguridad del paciente es brindarle una atención que no le genere ningún daño”.
Además, los simuladores permitirán recrear escenarios clínicos que no son frecuentes en la práctica diaria, como enfermedades raras o situaciones de emergencia complejas. De esta manera, los estudiantes podrán enfrentarse a una amplia variedad de casos clínicos y desarrollar habilidades prácticas que complementen la enseñanza teórica.
“Este programa no viene a sustituir la enseñanza clínica en hospitales o policlínicas, que es fundamental, sino a complementarla para mitigar sus limitaciones. Es una decisión estratégica acertada y alineada con lo que se está haciendo en otros países del mundo”, señaló el médico argentino.
Enfoque interdisciplinario e innovador
El Centro de Simulación Clínica Integral se distingue también por su enfoque interdisciplinario. No estará orientado exclusivamente a estudiantes de medicina, sino que integrará a alumnos de diversas carreras del área de la salud, como fisioterapia, obstetricia, psicología y educación física. Esto permitirá que los futuros profesionales aprendan a trabajar en equipo, algo esencial en el sistema de salud actual.
“Nadie nos enseña a trabajar con otras disciplinas, y el viaje del paciente en el sistema de salud requiere la intervención de múltiples profesionales. Este programa busca que los estudiantes aprendan a resolver problemas y tomar decisiones de manera compartida”, destacó Cobian, quien también enfatizó la importancia de formar profesionales preparados para trabajar en conjunto desde el inicio de sus carreras.
Tecnología de vanguardia
El centro contará con distintos tipos de simuladores –cuyas empresas proveedoras son de Estados Unidos, Canadá, China, Suecia o Noruega–, desde los más básicos, como brazos artificiales para practicar la colocación de vías, hasta maniquíes de alta tecnología que reproducen funciones fisiológicas humanas y permiten simular una amplia variedad de escenarios clínicos. También se incluirán simuladores virtuales y actores que interpretarán el rol de pacientes, brindando una experiencia más completa y realista.
Cobian subrayó que el enfoque del proyecto es evaluar primero las necesidades específicas de la región antes de adquirir equipos, un error que, según explicó, se comete frecuentemente en otros proyectos de simulación. “En Paysandú se está haciendo algo muy bien: primero se está estudiando la situación, identificando las competencias necesarias y definiendo los recursos antes de realizar las adquisiciones. Esto asegura que el centro estará diseñado a medida de las necesidades locales”, explicó.
El proyecto también apunta a generar un laboratorio creativo en el que se desarrollan simuladores de bajo costo, “otra de las estrategias que posiblemente implementemos en este programa de simulación del Cenur”, y que ya practican en la Femeba.
“Mi trabajo consiste en hacer un diagnóstico de situación. Estuvimos explorando cuáles iban a ser las necesidades del programa, de acuerdo a entrevistas, encuestas que hicimos con los referentes de cada carrera y de cada materia, y docentes también. Después, lo que hicimos fue elaborar o definir las competencias profesionales que va a abordar el programa”, acotó.
Proyección nacional e internacional
Este proyecto no solo representa un avance para Paysandú, sino también un modelo a seguir para otras regiones del país. De acuerdo con autoridades de la universidad, con estas características, el Centro de Simulación Clínica Integral será único en Uruguay y posicionará a la UdelaR como líder en innovación educativa en salud.
“Es una apuesta muy desafiante y original, que podría marcar un antes y un después en la formación de profesionales de la salud en Uruguay”, concluyó Cobian.


