En el espacio de hoy el tema será el de la fortaleza emocional. Escucho muchas veces decir a las personas adultas “muchos jóvenes de hoy a la mínima dificultad abandonan todo, nosotros éramos más fuertes”. Deseo introducirme al tema con la frase que me gustó mucho:
“Lo que yo deseo, la fuerza que yo busco, no es aquella que te lleva a perder o a ganar. Tampoco quiero una muralla para repeler las fuerzas que lleguen del exterior. Lo que yo deseo es una fuerza que me permita ser capaz de recibir todo cuanto proceda del exterior y resistirlo”. Haruki Murakami. La vida nos plantea la oportunidad de disfrutar de situaciones, emociones, experiencias intensas que pueden ser muy diversas entre ellas: recibir un nuevo trabajo, una separación, la pérdida de un ser querido, el diagnóstico de una enfermedad, perder un examen, etcétera. ¿Qué tienen en común todas estas situaciones? Muchas son más exigentes de lo que parecen. Para vivir con cierto nivel de armonía y bienestar tenemos que ser capaces de afrontarlas con fortaleza, recuperarnos y no perder la perspectiva.
Muchas veces se necesita la ayuda terapéutica que proporciona un profesional de la salud mental y que nos dé herramientas para salir adelante en situaciones de crisis, en otras oportunidades es necesario fortalecernos nosotros mismos para avanzar, porque aunque muchas veces cueste creer: somos más fuertes de lo que pensamos.
¿Qué es la fortaleza emocional?
Es un mecanismo psicológico de adaptación que facilita y protege nuestro bienestar. Este concepto surge de la unión de la psicología de las emociones y la psicología positiva estudiado por autores como Goleman y Seligman entre otros.
Algunos componentes:
-En primer lugar es importante prestar atención a las emociones en tu vida, así como a las consecuencias que pueden provocar tus actos y palabras ya que repercute en nuestros objetivos. Antes se enseñaba lo que era apropiado decir o no en diferentes situaciones o a diferentes personas, el respeto por los padres por ejemplo, era algo aprendido desde muy temprana edad. Aún lo sigue siendo para muchas familias.
-Persevera, confía en el logro de tus objetivos, muchas veces no tenemos el resultado deseado en el primer intento, pero si somos capaces de perseverar a pesar de las dificultades y analizar el motivo por el cual no hemos conseguido nuestro objetivo, podremos seguir avanzando hasta que sea posible.
-La autoestima es clave para la fortaleza emocional. ¿Qué tan capaz te sentís para lograr lo que deseas? ¿Te cuesta ver la vida en positivo? Es más fácil ver lo bueno cuando nos va bien, pero en las dificultades es cuando esta actitud positiva se vuelve más necesaria. ¡Espera siempre lo mejor!
-Es importante que elijamos nuestro propio camino, las normas sociales, los deseos de otras personas, las diferentes presiones nos van condicionando muchas veces nuestras elecciones.
¿Esta es la vida que realmente deseo vivir? Ese cuestionamiento es muy importante para darnos cuenta si estamos viviendo realmente lo que deseamos o funcionando en automático, sin movernos de la comodidad.
-Otro componente importante es la comunicación. Veo en mi consulta varias personas con poco desarrollo de habilidades sociales, existiendo mucha influencia de la tecnología en varios casos. ¿Cómo te comunicas? ¿Consigues expresar de manera respetuosa y empática lo que deseas decirle a los demás?
Tener en cuenta al otro, poder expresarnos de manera adecuada, luchar por nuestros propios objetivos a pesar de las dificultades, pedir ayuda, equilibrar y gestionar las emociones, prepararnos y confiar en nosotros mismos es parte de desarrollar la fortaleza emocional.
Poder atravesar los obstáculos y las crisis de la vida es una oportunidad para hacernos más fuertes y crecer en madurez y recursos. Adelante, muchas oportunidades que ahora desconoces pueden estar esperándote. (097352937)


