Citrícola San Miguel con nuevas inversiones; planta de efluentes por 6 millones de dólares

La empresa citrícola San Miguel inauguró su planta en Paysandú el 13 de junio del año pasado, con una trayectoria de negocios que había comenzado en Uruguay en el 2000 con el arrendamiento de campos y en 2002 con la compra de la sociedad Milagros.
En distintas zonas del país se inició en la década siguiente con la expansión en la producción de limones hasta alcanzar más de 1.700 hectáreas y diversificar su modelo de negocios con la producción de esencias, jugos concentrados y cáscara deshidratada con destino a la exportación. De acuerdo a la empresa, la construcción de la nueva planta local demandó unos 150 empleos directos, además de las fuentes laborales indirectas que implican la logística y proveedores de insumos diversos. San Miguel emplea a unos 140 operarios en la industria y más de 1.000 temporales agrícolas.
La empresa estimó la inversión total durante 2023 y 2024 en 5,2 millones de dólares, con la incorporación de nueva tecnología que permita la adecuación del tratamiento de efluentes a la capacidad productiva prevista.
Cerca de cumplir un año de instalada en Paysandú, Agustin Carafí, managing director de la operación de San Miguel en Uruguay, destacó a EL TELEGRAFO que la empresa “realizó una apuesta muy fuerte en Uruguay para crecer en sus negocios industriales. Es un proyecto que, entre la industria establecida en Paysandú y los desarrollos agrícolas a lo largo del país, representará importantes inversiones. El 50% de esas inversiones se destinarán para la planta de Paysandú”.

Continua expansión

Carafí aclaró que “este proyecto de expansión aún no está finalizado. Quedan inversiones por realizarse y expansión de la capacidad productiva que generará mayor cantidad de puestos de trabajo y desarrollo industrial en la zona. San Miguel sigue apostando por este proyecto. Estamos muy entusiasmados con los resultados alcanzados y con los desafios que se vienen”.
La empresa anunció durante 2024 el procesamiento de más de 60.000 toneladas de limón y sostiene la meta de pasar a producir unas 100.000 toneladas en los próximos dos años. “El objetivo de molienda del 2024 se alcanzó y sigue nuestro proyecto de crecimiento de manera de alcanzar las 100.000 toneladas en el 2027”, agregó. En oportunidad del acuerdo con Azucitrus, consolidado a finales de 2022, San Miguel anunció una inversión de 23 millones de dólares en los siguientes cuatro años, con el fin de triplicar su producción. Carafí aseguró que continúa esa etapa de ampliación durante este año. “De hecho, en este 2025 nos encontramos con la etapa de mayores cambios interanuales de capacidad, donde se verán la mayor cantidad de mejoras tecnológicas. Esto va a requerir que capacitemos al personal con nuestros expertos y desarrollemos el talento local”.
La región litoral y particularmente Paysandú, registra los vaivenes habituales de las economías fronterizas en cuanto a los puestos de empleo y oras variables. El empresario precisó que la expansión “no solo se verá en su capacidad industrial” en el departamento, “sino también en la producción agrícola. Hoy San Miguel emplea a más de 1.500 empleados para la cosecha, entre Paysandú, Artigas y San José, ademas de los más de 160 en la planta industrial. El volumen y necesidad de personal seguirá creciendo al mismo ritmo que la planta industrial”.

Relacionamiento con el sindicato

En Paysandú, el sindicato de trabajadores de la empresa citrícola ha realizado movilizaciones y alertó por supuestas tercerizaciones en diversas áreas de la empresa, así como gestiones efectuadas para revertir “la desvinculación” de un trabajador.
Carafí destacó “la creación del sindicato de trabajadores de San Miguel, ya que estamos convencidos de que, mediante el diálogo formal y con la representación de los empleados a través de las autoridades que ellos designaron, la comunicación será más fluida y clara, y todos lograremos conseguir los objetivos comunes”. Explicó que “como todos los inicios de campaña, la empresa hace una revisión del desempeño de los empleados zafrales y realiza las convocatorias. Cada temporada, San Miguel emplea a más de 160 personas y todos los años venimos incrementando este número. Permanentemente estamos atentos a las necesidades de nuestros trabajadores, y en búsqueda de soluciones a los desafíos que se vayan planteando”. Respecto a las tercerizaciones, precisó que “San Miguel tiene dentro de sus planes de inversión, la expansión de la planta de tratamiento de efluentes, a la cual este año se le incorpora una tercera etapa de tratamiento de efluentes que mejorará significativamente el impacto ambiental y el olor que se solía sentir en la ciudad en años anteriores”. La expansión “requirió una inversión total de aproximadamente 6 millones de dólares, sólo en la planta de efluentes, tecnología de primer nivel y equipos sofisticados. Para esto se solicitó la participación de una empresa local especialista en el tema que contratará recursos locales también para su operación. Por lo cual creemos que será una mejora para todos, desde la mejora en el desarrollo de especialistas locales en el tema hasta el impacto que generará en el medio ambiente local”.

Mercado internacional

El mercado internacional del citrus se encuentra en una coyuntura especial, donde algunas de las principales empresas mundiales del sector atraviesan por graves dificultades económicas. Carafí reconoció que “es cierto que el mundo del citrus y particularmente el limón atraviesa momentos muy desafiantes por la sobreproducción mundial que venimos viendo hace más de 5 años”. Sin embargo, consignó que en este marco, “San Miguel está enfocado en el negocio industrial y tiene como sustento principal de su negocio proyectos de largo plazo que nos garantizan un negocio saludable y sostenible en el tiempo. Es uno de nuestros fuertes para garantizar el crecimiento de la empresa y ofrecer oportunidades profesionales en las comunidades en las que nos establecemos”, concluyó.