Miss Hilda Moltedo, pionera del Instituto Anglo de Paysandú y un legado imborrable

En el marco de los 90 años del Instituto Cultural Anglo en Paysandú –que se cumplen en diciembre próximo–, emerge insoslayablemente el semblante de Hilda Beatriz Moltedo Ruibal. Miss Hilda para todos, la primera directora local de esa institución, y que aún representa todo un referente no sólo dentro de su actividad sino de la sociedad sanducera.
Fallecida el 30 de setiembre de 2009, a los 96 años, hasta hoy se mantiene el recuerdo de esta figura emblemática de la vida educativa y cultural de Paysandú.

Una vocación temprana y su formación británica

Nacida el 5 de noviembre de 1913, Hilda Moltedo inició su carrera docente en mayo de 1942 en el Instituto Anglo vernáculo. Tres años después, en noviembre de 1945, obtuvo una beca del British Council que la llevó a estudiar durante más de un año en Inglaterra, en el prestigioso St. Hilda’s College en Oxford, donde se especializó en la enseñanza a jóvenes alumnos. En esa misma delegación iba la renombrada actriz “China” Zorrilla.

“Ella fue de las primeras profesoras que tuvo el instituto, de las primeras criollas… la primera directora local. sanducera”, dijo a EL TELEGRAFO Pedro Ferret, actual director del Anglo.
En abril de 1949, tras la partida de la directora Elvira Shaw, el consejo directivo del Anglo Paysandú, junto al British Council, nombró a Moltedo como nueva directora. Su perfil combinaba formación británica, entusiasmo y una capacidad ineludible para consolidar la enseñanza del inglés en la ciudad.
Ferret resaltó su rol fundamental: “Era la que tenían puesta la mira, cómo decir, acá tenemos una profesora que va a poder sostener la enseñanza de forma continua en el tiempo, sustentable”. También contaba con el visto bueno del emblemático diplomático inglés Eugene Millington-Drake, fundador del Anglo a nivel nacional.

Así, durante más de tres décadas (1949–1980), Miss Hilda lideró la institución sin abandonar del todo su pasión por la enseñanza directa a niños y adolescentes.
El director del Instituto Cultural Anglo en Paysandú destacó que su figura es “fundacional” para la institución. “Nosotros consideramos que Miss Moltedo es la fundadora del Anglo en Paysandú, porque si bien hubo un grupo impulsor anterior, ella es quien consolida el proyecto educativo”, explicó. “Su cara era el Anglo. Si decías Anglo Paysandú, decías Miss Hilda Moltedo”, añadió.

Ferret subrayó también el impacto de su formación internacional: “La experiencia en Inglaterra la marcó profundamente, no únicamente por lo académico, sino por su compromiso con la excelencia. Mantuvo relaciones directas con el British Council, lo que nos permitió acceder a materiales, exámenes y apoyo institucional”.
Aunque han pasado más de 15 años desde su fallecimiento, en el Anglo su legado sigue presente. “Hoy hablamos de calidad académica, de valores, de trabajo serio. Todo eso resultó ser sembrado por Miss Moltedo. Todavía hoy seguimos su huella”, resumió Ferret.

Honor británico y proyección cultural

El 31 de enero de 1969, la Reina Isabel II reconoció su labor al nombrarla Miembro Honorario de la Orden del Imperio Británico (MBE). Un hito simbólico que reflejó la profunda conexión de Hilda con la cultura británica.
Ferret relata que ella organizaba todas las actividades culturales y las visitas de diplomáticos ingleses. “Cuando venía algún embajador, cada institución cultural, tenía que proponer una agenda. Porque los locales armaban la agenda. Ella promovió mucho la conexión del instituto a nivel cultural”, resaltó. Este carácter, tan inglés como sanducero, se mantuvo intacto aún en su vida cotidiana: exigente en el vocabulario, pulcra en su presencia, pero siempre cercana con su comunidad. “Tenía una vida muy bien llevada. Un relojito suizo, muy prolija. Y, claro, era así en todo. En su vida profesional y en su vida privada, de la que poco se conocía”, continuó Ferret en la descripción de una de sus antecesoras. “En la calle cuando veía a sus alumnos, les seguía hablando en inglés. Hablaba un inglés muy británico”, agregó a modo de anécdota.

Una retirada merecida y un homenaje duradero

Se jubiló el 29 de febrero de 1980, tras una carrera de 37 años en el instituto. Tras su retiro participó ocasionalmente en eventos como charlas, obras de teatro o fiestas de té. El centro le rindió tributo en varias ocasiones, incluyendo un emotivo homenaje al cumplirse cien años de su nacimiento (con ella ya fallecida). Moltedo vivió sus últimos años rodeada de respeto y cariño. A pesar de su naturaleza reservada –rechazó homenajes como poner su nombre a la biblioteca o salón de té–, aceptó por deferencia hacia la institución. Nunca se casó; en los últimos años vivió acompañada por Odila Campbell –“muy fiel a ella”–, quien actuó como dama de compañía.

El legado: formación de formadores y raíces sanduceras

“Ella fue formadora de formadores de muchos de los que han sido referentes luego. Fue la formadora de los referentes en la enseñanza del idioma inglés en la ciudad”, aseveró Ferret. Contemporánea a la maestra Ercilia Guidali de Pisano, directora del Instituto Normal en Paysandú, supo brindar apoyo a esa institución con el dictado de clases de inglés a magisterio, en un aporte a la educación pública y a la interinstitucionalidad. A su vez, esa influencia se refleja en la actualidad en los exalumnos que aún guardan sus enseñanzas. En un momento en que el inglés se universalizaba, Miss Hilda impulsó el crecimiento del Instituto Anglo, que al alcanzar los años de 1970 llegó a tener más de mil alumnos. Su esfuerzo resultó esencial para consolidar un espacio que combinaba excelencia pedagógica y vínculos culturales entre Uruguay y Gran Bretaña.