Rutas litoraleñas

El fin de semana próximo se celebrarán en Fray Bentos, con un festival gastronómico, los diez años que han transcurrido desde que el Paisaje Industrial Fray Bentos se incorporó a la lista del Patrimonio de la Humanidad que gestiona la Unesco, la Agencia de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura. En ese contexto el ministro de Turismo, Pablo Menoni, además de destacar el importante atractor del turismo que es el antiguo Frigorífico Anglo y todo lo que se ha construido allí desde el punto de vista patrimonial, agregó que, en la visión de la cartera “también forma parte de rutas y destinos turísticos a lo largo de todo el Litoral, por lo tanto nosotros como autoridad nacional tenemos esa obligación, no solo de apoyar emprendimientos locales, sino rutas y destinos que abarquen otros lugares”. Del mismo modo comentó también sobre la oportunidad que significa la gastronomía como bandera turística para el país. “Vemos una gran oportunidad de posicionar a la gastronomía uruguaya a nivel mundial, por supuesto que tenemos muchísimo para aprender de caminos recorridos, como lo hizo Perú, como lo hizo Portugal, y estos eventos entiendo que van en esa línea, de posicionar a la gastronomía uruguaya a primer nivel mundial”.

Será interesante ir conociendo cómo serán los pasos que pretende dar el Ministerio en el rumbo anunciado, por más que fuese solo un comentario en el contexto de una conferencia de prensa. Cabe recordar que Menoni en la entrevista que concedió recientemente a EL TELEGRAFO habló de su intención de “recuperar el espíritu del Corredor (de los Pájaros Pintados)”, por más que no necesariamente esa denominación. Posiblemente esto de las rutas turísticas del litoral vayan en ese sentido. Y no cabe duda que hay mucho para aportar desde el punto de vista que se quiera elegir, porque riqueza historia abunda en esta zona. Si nos ponemos a repasar rápidamente episodios, tenemos toda la etapa de Artigas ejerciendo el gobierno desde Paysandú y Purificación, pero también con el Éxodo, la presencia en Salto de una figura como Giuseppe Garibaldi, con todo lo que significa su figura en el mundo, solo por no empezar por lo más evidente, que es el sitio y la Defensa de Paysandú y sin escarbar en todo lo que implica acercarse a la ruta internacional Camino de los Jesuitas, que ya tiene referencias en el territorio del departamento. Tenemos también un Camino de los Charrúas, que tuvo más visibilidad en algún momento, cuando el recordatorio de abril en Salsipuedes involucraba una cabalgata y campamentos, y ahora tiene un producto asociado como el Camino a Tiatucurá, que recorre esa ruta. Y todavía hay mucho por escribir y por contar sobre el denominado Paymilagro y el desarrollo industrial en nuestra ciudad, cuyas consecuencias tenemos bien presentes, y siguen doliendo en la conciencia colectiva, pero que es un capítulo que en algún momento merece ser contado con la altura de lo que significó económica, social y culturalmente. Y qué mejor lugar que las instalaciones de los talleres de AFE, donde se mantienen los talleres y maquinarias originales de la Midland, para contar la etapa de los ferrocarriles y de las demás empresas inglesas en el país.

Y la cosa no se agota en episodios históricos, porque también la región tiene mucho que aportar a un relato sobre la cultura de nuestro país, y si nos ponemos a hacer un repaso la lista es muy larga y en el área que se elija: plástica, arquitectura, música, literatura, teatro, carnaval y hasta en el deporte, si se lo quiere incluir en el repaso. Y es necesario sumar también la oferta natural de la región, con varias áreas protegidas, una de ellas, Esteros de Farrapos, involucrada además en el gran proyecto binacional Islas y Canales Verdes del Río Uruguay, así como Montes del Queguay, bien en el norte Rincón de Franquía y la proyectada Islas del Queguay, acá cerquita, pero una ruta de ese tipo bien puede incluir al parque de la Meseta de Artigas y por supuesto que a los palmares de nuestro departamento en las zonas próximas a Guichón y a Quebracho.

Y de la gastronomía qué podemos decir, o qué no, si la historia de la industria cárnica uruguaya, pero también mundial, está escrita en las aguas del río Uruguay, con las explotaciones por medio de los saladeros y los posteriores desarrollos como la primera fábrica de extracto de carne, el maravilloso desarrollo alimentario de Justus Von Liebig, en la fábrica de Fray Bentos, que dio lugar a una variedad de derivados –el principal fue el corned beef, pero no fue la única preparación– que se comerciaron con éxito en el mundo y que le valieron reconocimiento internacional al nombre de la ciudad capital del vecino departamento. Pero también la historia de la cepa emblema de la vitivinicultura uruguaya se escribió en las orillas de este río, porque fue en Salto donde Pascual Harriague “domó” la uva tannat, y ya hay eventos que lo celebran y que pueden ser la cabecera para esas rutas de las que habla el ministro, salteño, por más datos, y como tal conocedor de todo esto.

Entender que es a todo esto a lo que se alude cuando se habla del “espíritu del Corredor Pájaros Pintados”, no implica desconocer el rol preponderante de los centros termales, que son en todo este panorama los principales productos turísticos de esta región. A quién se le ocurriría negarlo. Pero un desarrollo turístico integral tiene que involucrar todo lo demás, tiene que mostrar todo lo demás y tiene que encontrar los medios para que todo esto esté al alcance del visitante.