El viernes, a las 18:30, el Centro Cultural Bella Vista será escenario de un conversatorio sobre el nomenclátor de Paysandú, a cargo de Francisco “Pancho” Debali. La actividad, abierta a todo público, tendrá lugar en la Biblioteca Enrique Chaplin, de plaza Bella Vista, organizada por la Comisión de Cultura del Centro, junto a las profesoras Liliana Gros, Rosario Molinelli y Carla Bernardoni, integrantes de dicha Comisión, Debali presentará además su libro Calles de mi ciudad. Recorrido por Paysandú y su historia.
Fruto de años de investigación, el trabajo de Debali surgió de una necesidad práctica. “En mi época joven yo estaba casado, tenía cuatro hijos, y si bien trabajaba en un banco y en la radio, también hacía cobranzas. Tenía que ir a cobrar cuotas a direcciones que eran complicadas”, recuerda. “Por ejemplo, te decían ‘número 3’, pero no sabías si era la palabra escrita, al norte de Avenida Salto, o el número, hacia el Este de Bulevar Artigas. Entonces empecé a hacer averiguaciones sobre el porqué de los nombres, y encontré mucha información que quedó plasmada en este trabajo, que yo llamo Calles de mi ciudad”.
El texto, que aún no ha sido editado por ninguna editorial, fue impreso por sus hijos, como regalo por el Día del Padre. “Tienen un amigo con imprenta, así que mandaron a hacer varios ejemplares para la familia”, cuenta. “Entonces, aprovechando la charla, voy a donar uno de estos ejemplares a la biblioteca del Centro Cultural Bella Vista”.
Una investigación de muchos años
Desde hace nueve años, Debali ha compartido información sobre el tema en emisoras locales como CW 35, FM Contacto, y actualmente Radio Felicidad, así como también en el semanario 20 Once, “durante cuatro años y dos meses”. De las fuentes de su investigación destaca en primer lugar el archivo de EL TELEGRAFO, y otras “como el libro decretero y las actas de la Junta Departamental. Usé trabajos como Guichón, memoria y horizonte, de Miguel Ángel Pías; el Diccionario biográfico, de Augusto Schulkin; revistas de la Asociación de Escribanos del Uruguay; El hombre de marzo, de Tomás de Mattos; Estampas sanduceras, de Baldomero Vidal; La epopeya nacional de 1825, de Pivel Devoto y Alcira Ranieri; un trabajo de Valentín Trujillo, publicado en El Observador, sobre los participantes de la Cruzada Libertadora de 1825. También consulté Paysandú, al rescate de patrimonios olvidados, del arquitecto Stagno; El doctor Luis P. Lenguas, un sanducero ejemplar, de Agustín Lombardini; Nuestros monstruos sagrados, de Julio César D’Amico; y Estatuaria y monumentos en Paysandú, del doctor Pedoja, entre otros”. Con vocación divulgadora, Debali espera que en el futuro el libro pueda ser editado y distribuido a mayor escala. “Hasta ahora no he tenido suerte. Nadie se ha interesado por este trabajo, excepto un presidente de la Junta Departamental, que mandó hacer dos copias de todo el material”.
Una vida vinculada a la ciudad y su historia
Francisco José Debali Barceló nació en Paysandú el 8 de noviembre de 1941, hijo de Luis María Debali y Olga Barceló. Su infancia transcurrió en el medio rural, asistiendo a escuelas del interior como la 90, de las carbonerías del Queguay; la 60, de Tres Árboles; y la 36 de Araújo, donde su madre fue directora. Culminó sus estudios en el Colegio Nuestra Señora del Rosario y en el Liceo Nº 1. Casado con Olga Provera, es padre de cuatro hijos, abuelo de once nietos y bisabuelo de tres, “con otro en camino para el mes que viene”, agrega con orgullo. Comenzó a trabajar desde muy joven en radios sanduceras y en la banca. Siendo su último cargo en ese ámbito el de gerente de la sucursal Paysandú del Banco República. Entre 2005 y 2010 se desempeñó como edil departamental, llegando a presidir la Junta Departamental en parte de ese período. En 2025, recibió un reconocimiento junto a otros referentes del periodismo local.
Apasionado por la historia de Paysandú y su gente, Debali ha recorrido sus calles con mirada atenta, rescatando del olvido a los personajes que les dan nombre. El conversatorio será una oportunidad para escuchar esas historias y conocer un poco más la ciudad que habitamos.


