La cooperativa social “Unidos por la Clasificación” rechaza retirarse del espacio que ocupan en el vertedero municipal, luego de recibir a una delegación de autoridades municipales quienes plantearon la posibilidad de ser absorbidos por la empresa Sandeco e intimaron a desocupar el galpón, con el fin de continuar con el proyecto de cierre del basurero a cielo abierto.
Raquel Oronoz, presidenta de la cooperativa, señaló a EL TELEGRAFO que se encuentran en la planta desde 2015, donde “el galpón se construyó en convenio con instituciones para que trabajaran los recicladores”.
Explicó que cuentan con “un circuito limpio que desde hace aproximadamente siete años lo dirige la cooperativa con un camión de la Intendencia y los trabajadores realizan la recolección solo en la mañana porque nos retiraron el camión de la tarde. En este momento, somos seis trabajando en la cooperativa, además de las personas en el vertedero que juntan y venden para nosotros”.
Según Oronoz, “la cooperativa no se metió acá porque quiso, sino que empezó con la administración Bentos cuando trajeron la maquinaria desde el galpón ubicado en el barrio Curupí. Dos personas realizan la recolección en la mañana sin cobrar sueldo. Antes eran cuatro, pero hace aproximadamente un año y medio, cuando las inundaciones, supuestamente necesitaron uno de los camiones para hacer traslados. Obviamente, como era el único ingreso que tenían las personas que trabajaban en la tarde, terminaron renunciando porque no tenían trabajo”.
En la reunión con jerarcas del gobierno departamental, “nos vinieron a decir que el intendente quiere cerrar y que le venderá el galpón a Sandeco, la empresa a cargo del vertedero. Pero tenemos entendido que ya finalizó el convenio con la Intendencia en el período anterior y este intendente nunca dijo de renovarlo automáticamente si ganaba. Leí los pliegos y estamos pendientes, pero no se ha realizado otro llamado”.
Recordó que “hace unos 15 días llegaron autoridades municipales a proponernos a la cooperativa que trabajemos para Sandeco. Dijimos que estamos abiertos a nuevas posibilidades pero que Sandeco no es una opción”.
Oronoz señaló que no tiene confianza, “por la trayectoria de la empresa y los juicios por demoras en los pagos”. Aseguró que “la cooperativa se mantiene al día y si bien ganamos poco por un descenso en los precios de los materiales reciclables, seguimos luchándola”. Ayer martes, “llegaron nuevamente con una escribana a intimarnos a salir del lugar y apareció un camión de mudanzas. Nosotros prácticamente vivimos en la planta porque pasamos entre 12, 14 y hasta 20 horas por día acá. Cuando se encontraron con nuestra negativa, nos aseguraron que tenían la orden del intendente de un desalojo”.
Oronoz enfatizó que “nos parece fuera de lugar la intimación porque este galpón no se hizo con ese propósito y la cooperativa no se metió acá porque quiso. Ellos nos responden que no hay nada firmado y que el galpón es de la Intendencia, por lo tanto, puede disponer del espacio”. La cooperativista reconoció que no cuentan con un documento que así lo atestigüe. No es posible obtenerlos, en tanto fueron destruidos en un incendio junto a otros libros de la cooperativa.
“Estamos apoyados por el Programa Uruguay Clasifica del Ministerio de Desarrollo Social. Además, tenemos mucha cantidad de material que es trabajo nuestro y lo recolectamos sin cobrar nada. A todo esto se suman unos 4.000 kilos de chatarra que tenemos fuera de la planta porque no contamos con una cazamba”, concluyó.
A la Junta Departamental
El edil Andrés Imperial resaltó que se trata de “un nuevo atropello de la Intendencia porque quieren sacar a personas que están en ese lugar mediante un comodato. Si bien no encuentran los documentos, en los hechos se trata de un comodato ya establecido para la recolección y clasificación de material reciclable que después comercializan”.
De acuerdo a Imperial, “ese galpón fue construido con recursos del Fondo de Desarrollo del Interior (FDI) y, en este caso especialmente, para la mejor gestión del vertedero que se inició en el período de Bertil Bentos con la integración de los recicladores que se agruparon en una cooperativa por intermedio del Ministerio de Desarrollo Social”.
Reconoció que “tuvieron problemas al inicio de la gestión y cuando le retiraron un camión con el argumento de transportar a desplazados de las inundaciones. Estuvieron varios días parados y desde entonces hacen un solo turno desde las 7 de la mañana. Esa es la razón por la que no se levantan los cartones en todos los lugares de la ciudad”.
Agregó que “ahora la Intendencia les dice que se tienen que ir, pero sin presentar ninguna orden judicial. Si bien el predio es municipal, no tiene toda la potestad para sacar a los trabajadores del lugar”.
El edil adelantó que acompañará “a los trabajadores e ingresaremos nuevamente el tema en la Junta Departamental. El último gobierno desactivó el Programa Uruguay Recicla que era utilizado por estos trabajadores y ahora la presión se ejerce para entregarle todo a Sandeco”.
Irregularidades
Fuentes consultadas por EL TELEGRAFO explicaron que la Intendencia se encuentra en un proceso de cierre del vertedero. “En esta cooperativa se han constatado diferentes irregularidades. Sus integrantes son tres y otras personas trabajan de manera informal. Se realiza un seguimiento exhaustivo y desde hace tiempo se detectó que no trabajan con Inacoop. Además, ya se había desarticulado el Programa Uruguay Clasifica”. Aseguran que “se ha perjudicado el servicio que brinda la cooperativa y ahora funciona con recursos de la Intendencia. En definitiva, no funciona bajo la modalidad cooperativa, sino que quienes se benefician son dos o tres personas”.
Propusieron la formalización a través de Sandeco “como una salida a esta situación”. La Intendencia mantiene la voluntad de disponer del galpón, “porque hasta ahora no aparece ningún papel que diga que tienen derecho al uso de ese espacio que es municipal”.
Existe una posibilidad de incorporación a Sandeco, “pero las personas no quieren irse de ahí”, en tanto “en las recorridas se ha constatado la presencia de mobiliario y el uso del espacio para vivir. En realidad, se les dijo que empezaran a movilizarse porque no pueden permanecer en ese espacio físico”.
En cuanto a la dinámica del uso de los camiones para la recolección de los materiales reciclables, la fuente precisó que “la Intendencia no tiene mayores obligaciones de brindarle vehículos para la recolección y en las recorridas constatamos que allí no trabajan más de cinco personas. Lo que encaramos es un proceso de mejoramiento del vertedero que comenzó con la anterior administración”.

