La docente de la Licenciatura en Educación Física, en la sede Paysandú del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte, Ana Luisa Batista recibió un reconocimiento en el marco de su participación en el V Congreso en Cognición, Aprendizaje y Evaluación Educacional, que se realizó del 31 de julio al 2 de agosto en la Universidad Estatal de Ceará (Brasil).
El premio, denominado “Nicolini Trompieri Filho”, es una mención de honor como mejor trabajo en el área salud presentado en el congreso. Batista, oriunda de Brasil, agradeció a la Universidad de la República por el apoyo económico, ya que pudo participar del congreso gracias a un llamado de movilidad docente y a la dirección de la sede local y del ISEF por el apoyo para compartir el trabajo que desarrolla en Paysandú.
“Fue como regresar a casa y también hacer una rendición de cuentas de cómo fue mi formación y cuáles son las semillas que estoy plantando más allá de lo territorial de Fortaleza, Ceará”, contó Batista, remarcando que el congreso se desarrolló en la universidad donde inicialmente cursó su formación de grado y su maestría, lo que la convierte en parte muy importante de su camino.
Al reflexionar sobre la experiencia, Batista señaló que “pensar la lógica de la salud colectiva y la formación de recursos humanos para el área de salud no es una tarea fácil. Tenemos muchos desafíos contemporáneos y este premio es también un reconocimiento a esos esfuerzos y a la necesidad de innovar en la forma en que enseñamos y evaluamos”.
El trabajo presentado abordó la implementación de la nueva escala de la UdelaR, que introduce una mirada más cualitativa en la evaluación, así como la aplicación de experiencias prácticas en la unidad curricular Educación Física y Salud Colectiva. En ese marco, los estudiantes trabajaron en grupos invitando a una persona de su entorno para participar de las clases durante un mes. Este proceso incluyó anamnesis (entrevista en profundidad sobre historial clínico), construcción de historia de vida, evaluación de aptitud física y la elaboración conjunta de un proyecto terapéutico.
Según Batista, esta modalidad permitió que los futuros profesionales vivieran una experiencia cercana a la realidad laboral. “Lo que más destacaron los estudiantes fue el vínculo construido con las personas invitadas. Ese contacto directo les permitió comprender que su rol no es únicamente técnico, sino que implica pensar en la vida y el contexto de cada persona”, aseguró.
La docente destacó además que el artículo premiado será publicado en la revista científica Praxis, de acceso abierto, lo que permitirá difundir la experiencia a nivel internacional. “Creo que este reconocimiento demuestra que el trabajo que desarrollamos tiene relevancia más allá de nuestras fronteras y abre puertas para futuros intercambios y colaboraciones académicas”, subrayó.
Finalmente, Batista valoró el premio como un impulso para continuar innovando en su práctica docente: “Este semestre fue muy exigente, pero siento que el esfuerzo valió la pena. La Universidad está hecha para servir a la sociedad y que el trabajo sea reconocido es también una forma de rendir cuentas y devolver a la comunidad todo lo que nos brinda”.
