Decretan beneficios y multas para prevenir desperdicio de alimentos

El subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, y el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, durante la apertura de las actividades enmarcadas en el Día Mundial de concienciación contra la pérdida y desperdicio de alimentos.

El pasado lunes 29 de setiembre se celebró el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos (PDA), declarado así por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el objetivo de fortalecer los esfuerzos para abordar la problemática y atacar los problemas de inseguridad alimentaria, que existen incluso en Uruguay, un país de 3,5 millones de habitantes productor de alimentos para 20 millones de personas.

El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, y el subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, encabezaron el acto que dio apertura a una serie de actividades que se desarrollan a lo largo de esta y la próxima semana, que tendrán hoy, por ejemplo, el lanzamiento de una guía elaborada por el Runaev que incluye las nuevas disposiciones para habilitaciones bromatológicas, las que deberán contar con un plan para prevenir la pérdida y desperdicio de alimentos.

DOS DIMENSIONES

“La significación en este tema es tal que de los cuatro millones de toneladas de residuos que se generan en Uruguay al año, un millón tienen que ver con pérdidas y desperdicios de alimentos”, señaló Ortuño sobre los aspectos ambientales relacionados con este problema. Sin embargo hay además una dimensión social vinculada con la problemática. “En un país donde nos enorgullecemos de la conciencia solidaria, de la prioridad que le damos a nivel país y en particular desde el gobierno al trabajo para la construcción de una sociedad con menos desigualdades, más justas, más igualitarias, debemos reconocer que hoy casi el 15% de los hogares de nuestro país tienen niveles de inseguridad alimentaria que nos preocupan y que nos deben comprometer”, agregó el jerarca.

NORMATIVA

Durante el lanzamiento, que fue además la apertura de un taller en la sedes del Ministerio de Ambiente, se dieron a conocer detalles del recientemente aprobado Decreto Nº 179/025 (ver QR), que fue impulsado por los ministerios de Ambiente, Economía y Finanzas y Salud, que reglamenta a la vez las leyes de Donación de Alimentos y de Gestión Integral de Residuos, lo que coloca al país a la vanguardia regional en la materia.

El referido establece, por ejemplo, la prohibición de enterrar en vertederos alimentos en condiciones de ser consumidos, así como un sistema de sanciones que podrán alcanzar a las mil UR en casos de reincidencias graves. Establece además beneficios impositivos para empresas donantes de alimentos, los que alcanzarán a pequeños productores agropecuarios.

En nuestro país aproximadamente el 11% del total de alimentos disponibles para consumo humano se pierde o se desperdicia anualmente, aproximadamente 1 millón de toneladas al año. Cerca del 70% de esto se concentra en las etapas de producción y poscosecha, es decir, en las etapas iniciales de la cadena agroalimentaria. En términos económicos el volumen de PDA se traduce en una pérdida estimada de 600 millones de dólares al año.

ABSURDO

“Los alimentos en el Uruguay son muy caros y es realmente absurdo el desperdicio que tenemos y por lo tanto esta iniciativa nos parece trascendente desde el punto de vista de la salud pública, porque intenta ir al centro de lo que es la inequidad”, afirmó el subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo. Por otra parte señaló que en el marco de la estrategia que se instrumenta para dar respuesta al problema es posible generar nuevos puestos de trabajo en la economía.

“Se puede buscar trabajar fundamentalmente con gente que se puede calificar en esto y desarrollar un trabajo manual prácticamente y que contribuiría mucho a la efectividad de esto. Me refiero fundamentalmente a la gente que está en situación de cárcel, de calle, o en el circuito de exclusión social, que ha aumentado mucho en el período anterior y creemos que se podría dar una solución de reinserción social”, manifestó.

En el país hay múltiples organizaciones públicas, privadas, de la sociedad civil y de la academia que tienen iniciativas relacionadas con el abordaje de las pérdidas y desperdicios de alimentos, algunas de ellas dedicadas al rescate o la recuperación de alimentos, otras que promueven una alimentación consciente que reduzca los desperdicios.