
A partir de ahora, junto al personal policial que toma los llamados al 911 habrá en principio un médico --en breve serán dos-- para determinar qué tipo de respuesta se requiere. Ese segundo médico que se incorporará en poco tiempo tendrá el cometido de atender situaciones en el Interior del país. Según indicó la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, alrededor de 500 de las llamadas diarias al 911 –más de 117.000 al año-- son para requerir la asistencia de una unidad de emergencia.
Al anunciar esta novedad, el ministro del Interior, Carlos Negro, dijo que la integración del SAME 105 a la mesa de operaciones del Centro Comando Unificado (CCU) es un cambio sustancial en la respuesta a estas llamadas relacionadas con problemas de salud. Este cambio permitirán dar un paso en la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en el servicio 911, “lo cual va a permitir discriminar rápidamente todas aquellas llamadas que no son estrictamente de naturaleza policial, derivándolas a las unidades o a las dependencias correspondientes y dejando para la actuación policial y de salud, ahora con el SAME, lo que corresponde estrictamente a la salud” y descartando otro tipo de llamadas que “contaminan” la respuesta a las emergencias reales.
Por su parte, el director del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME 105), Gustavo Grecco, confía en que los cambios que se están instrumentando permitan mejorar la respuesta, reducir tiempos, pero también canalizar de mejor forma los traslados, en ambulancias y hacia centros que puedan ofrecer la atención que el lesionado requiere.
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