Intentaron hurto en casa de repuestos que ya ha sido varias veces blanco del delito

La casa de respuestos Bidart sí que conoce de inseguridad. En el último año, sus responsables han sido blanco de los malvivientes en más de una ocasión. Hasta ahora, nunca se pudo detener a los autores de los ilícitos que solo ocasionan pérdidas para los damnificados. Ubicado en República Argentina y Ciudad de Young, el comercio ha debido reforzar las medidas de seguridad pero, de igual forma, los dueños de lo ajeno se las ingenian.
En diciembre del año pasado, dos sujetos a bordo de una motocicleta, en pleno mediodía, pretendieron hurtar pero al no conseguirlo se dieron a la fuga. El hecho ocurrió próximo a las 13 y el accionar de los delincuentes quedó plasmado en el sistema de videovigilancia del comercio y filmado por un particular que acertaba a pasar por el lugar.
En aquella ocasión, un hombre –en apariencia joven y atlético– se bajó de la moto en que iba de acompañante y con una especie de caño se dirigió hacia la puerta de blindex. La golpeó al menos tres veces y consiguió derribarla luego con el cuerpo. Si bien entró al comercio y se dirigió hacia el mostrador, no pudo abrir la caja registradora, ya que –alertado por su secuaz– notó que era filmado por un automovilista.
En mayo de 2018, otro delincuente (que fisonómicamente guarda similitud con el anterior) se acercó al frente vidriado del local. Lo hizo a las 4.50 del domingo. Llevaba ropa de abrigo, aparentemente un pantalón jogging y una campera, y además usaba guantes, uno de color blanco y otro naranja. El malviviente caminó con paso firme hacia la puerta del comercio y desde la vereda lanzó una piedra de gran tamaño contra una de las hojas de la puerta de blindex. Al romperla, corrió e ingresó, derribándola con su cuerpo. Una vez dentro del salón de ventas, se dirigió hacia el mostrador y abrió la caja registradora, consiguiendo tomar la bandeja con el dinero.
No conforme con el botín obtenido, el malhechor dejó unos segundos la bandeja sobre el mostrador y retornó en busca de algún otro efecto. Finalmente, en una maniobra que le demandó menos de un minuto, el sujeto se retiró hacia el oeste.

El tercer caso

En la noche del domingo pasado, un delincuente, que se ve ágil y atlético, se acercó corriendo a la puerta de blindex del local. Vestido con una remera roja, tipo canguro, pantalón negro y casco de color rojo; tomó una piedra y la lanzó en reiteradas ocasiones hacia el vidrio. Su intención: lograr entrar al comercio. Lanzó el cascote tres veces y rebotó en cada ocasión, por lo que cada vez se lo ve hacerlo con más fuerza. Al no poder romper el vidrio y, tal vez ante la cercanía de algún vehículo, se dio a la fuga hacia el oeste. En el video obtenido por EL TELEGRAFO, no llega a apreciarse si alguien lo esperaba a pocos metros.

Consultados los responsables de la firma, indicaron que radicaron la denuncia como en las ocasiones anteriores pero que no han tenido novedades. “Desanima”, fue la expresión elegida. El problema, al parecer, no estaría en el trabajo de la Policía, que ha respondido cada vez y obtenida las pruebas, sino de que a nivel de Fiscalía no se ha podido establecer la identidad de las personas vinculadas a los hechos.