Voladura de techos, caída de árboles y postes de luz derribados por turbonada

Una turbonada que se estima tuvo una duración de varios minutos provocó cuantiosos daños en la localidad de Piedras Coloradas y otras zonas de nuestra ciudad tales Nuevo Paysandú, Las Glicinas y el camino a la Autobalsa, el cual quedó completamente obstruido debido a la caída de añosos árboles de la Avenida de Los Eucaliptos; aunque felizmente no hubo registros de personas lesionadas, al menos hasta el cierre de nuestra edición. El hecho demandó una incesante tarea de vecinos, personal de Bomberos y del Cecoed que envió ayuda al interior del departamento. En tanto, otras zonas de la ciudad como Nuevo Paysandú y Las Brisas habría volado algún techo –EL TELEGRAFO no pudo confirmarlo oficialmente–, ramas y cables; y las localidades de Porvenir, Corrales de Abasto, Guichón y en Termas de Almirón quedaron sin luz.

La estación meteorológica automática Meteosur de EL TELEGRAFO, ubicada en Dr. Roldán y Purificación registró un único evento de intensidad a la hora 23.55: una ráfaga que alcanzó los 73 km/h, del Norte. En tanto en el vivero San Francisco la estación automática de la forestal marcó 80 km/h también del Norte. Una recorrida de EL TELEGRAFO por la zona norte de la ciudad permitió constatar la caída de árboles en camino a Las Glicinas, donde incluso obstruyeron el camino a algunos vecinos del lugar, y en las chacras de la zona. En la Avenida de Los Eucaliptos, vía de entrada y salida a la Autobalsa, en un tramo de aproximadamente 300 metros y gruesos árboles cayeron sobre la calle, causando el corte de la circulación. Personal del Destacamento de Bomberos se dirigió al lugar de inmediato y tras constatar que no había mayores riesgos comenzaron a liberar el camino desde la entrada a La Criolla, cortando las ramas y barriendo hojas y ramas chicas hacia los costados de la calle, en tanto del otro lado trabajaron vecinos equipados con motosierras.

Hubo momentos de nerviosismo, principalmente por parte de personas que llegaron a la entrada a La Criolla preocupadas por sus familiares que estaban acampando en la Autobalsa y en la isla San Francisco. Sin embargo, personal de Prefectura estaba allí para dar tranquilidad a una señora y su hija que no sabían cómo estaban sus familiares. Los campamentistas se encontraban sanos, aunque no tenían donde dormir y por recomendación les pidieron que no se volvieran a la orilla. En cambio sí se registraron daños en la camioneta con tráiler que habían dejado estacionados próximo a la bajada de las embarcaciones, a los que les cayó un árbol encima. Por su parte, en Piedras Coloradas –zona que aun no se recupera del vasto incendio forestal– se registró la voladura de techos de al menos dos casas y la escuela, así como la caída de columnas del tendido eléctrico. En tal sentido, el presidente del Cecoed, Mauro Santos, indicó a EL TELEGRAFO que estaban trabajando en la zona junto al alcalde John Cáceres, y que hoy llegarán inspectores de Primaria para evaluar los daños en la escuela, así como personal de la intendencia para cotejar los riesgos en las casas que quedaron sin techos y alguna otra afectada de forma parcial. Por su parte, pasada la 1.45, se envió una retroexcavadora para colaborar a retirar troncos en la Autobalsa, que quedó liberada a eso de las 2.30.

Un pino caído en la zona de Las Glicinas obstruye el paso en el camino.