VARSOVIA, 26 (EFE)
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se reunió con refugiados ucranianos en la ciudad de Varsovia, en Polonia y posteriormente ofreció un discurso en el Palacio Real donde lanzó una claro mensaje sobre Vladimir Putin: “Por el amor de Dios, este hombre no puede permanecer en el poder”. Esa frase no estaba en el texto preparado por sus asesores, que se apresuraron a asegurar que Biden no había pretendido pedir un “cambio de régimen” en Rusia, algo que su gobierno ha tratado de evitar para no ser acusado de injerencia en los asuntos internos rusos. Un funcionario de la Casa Blanca dijo a los periodistas que Biden no quería referirse al “poder de Putin en Rusia”, sino solo subrayar “que no se puede permitir” que el líder ruso “ejerza su poder sobre sus vecinos en la región”.
Biden suele cometer deslices en sus declaraciones públicas y solo en esta gira europea su gobierno tuvo que corregir otras dos afirmaciones del presidente, sobre el uso de armas químicas y sobre el papel de las tropas estadounidenses en Polonia. Pese a las matizaciones de la Casa Blanca, quedó claro que a Biden le gustaría, aunque solo sea a nivel personal, ver un relevo en el Kremlin, a cuyo líder ha descrito como “criminal de guerra” y “dictador asesino”. Biden se dirigió al pueblo ruso para decirles que Estados Unidos no les considera un “enemigo” y que ellos no “merecen” la guerra que ha lanzado Putin, que -consideró- se ha convertido en un “fracaso estratégico para Rusia” en su primer mes.

