Más de 17 organizaciones argentinas por el cuidado del medio ambiente y la protección de la fauna, elevaron un pedido al gobierno para que se prohíba la caza menor en todo el territorio argentino.
En el mes de julio, la justicia de la provincia de Entre Ríos, prohibió la caza de las especies autóctonas pato picazo, pato sirirí pampa, pato sirirí colorado, pato capuchino y perdiz. Varias organizaciones hicieron el reclamo ante las autoridades, dada la enorme cantidad de cotos de caza que se permitían en la provincia, y en la cual no existían estudios poblacionales de las especies. Por otra parte, además de la caza indiscriminada, el hábitat de estas aves, así como el de toda la fauna, se ha visto notoriamente reducido con los devastadores incendios que consumen los humedales a pasos agigantados.
Consultado Gabriel Bonomi, representante del Centro para el estudio y defensa de las aves silvestres (Ceydas), dijo que “en esta ocasión le escribimos a un organismo que es el que coordina interjurisdiccionalmente la fauna en el país, pidiéndoles la suspensión de la caza a nivel nacional. Sabemos que los cazadores se están organizando debido a lo que pasó en Entre Ríos con la movida que hicimos”.
Entre las argumentaciones de tal pedido, la carta explica que “…La gran mayoría de las especies habilitadas son anátidos migratorios (fundamentalmente patos). Es decir, son ‘recursos compartidos’ no solo entre las distintas jurisdicciones provinciales de nuestro país, sino también con países limítrofes y otros de nuestra región”.
Además, hace referencia a una problemática también existente en Uruguay “…En un contexto de crisis ambiental global y nacional, resulta inadmisible, además, que se siga habilitando la caza de especies cuya información biológica actual es nula o escasa, y sin mediar evaluaciones poblacionales de las especies que son susceptibles de ser cazadas”. Las organizaciones que redactaron la carta, piden al Ente Coordinador Interjurisdiccional para la Fauna Silvestre (ECIF) la suspensión de la caza menor en toda Argentina, por lo menos hasta que se realicen los estudios poblacionales correspondientes, y se lleve un registro nacional de cazadores.

