Este jueves comienza en el Antel Arena la segunda edición de la Expo Uruguay Sostenible, organizada por el Ministerio de Ambiente. La muestra tuvo una muy buena convocatoria de público el año pasado en el Velódromo Municipal en Montevideo, en cuyo marco se entregaron los Premios Nacionales de Ambiente.
Esta segunda edición viene precedida de la polémica que despertó la decisión de la organización ambientalista Coendú, que resolvió no participar de esta convocatoria, que tendrá, sí, presencia de varias otras organizaciones que trabajan en temáticas ambientales en el país. La organización que preside Mauricio Álvarez refirió, en diálogo con EL TELEGRAFO, a las razones por las cuales se desistió de formar parte, entre las cuales incluyó la acusación al Estado de prestarse para el greenwashing de grandes contaminantes. Esta terminología en inglés refiere al “lavado verde”, una práctica que consiste en mostrarse las empresas como amigables con el ambiente mediante acciones de relaciones públicas, cuando en realidad no lo son.
“Ya el año pasado con unos compañeros al entrar a la Expo nos llamó la atención que estuviera toda ambientada con flora exótica, algo que es totalmente contrario a lo que podría ser una exposustentable de nuestro país. Pero eso no era lo grave, sino que lo grave se dio cuando ingresamos a la Expo y vimos que entre los estands había varios pertenecientes a empresas de las más perjudiciales para el medio ambiente, tanto en nuestro país como en otros países”, señaló. Eso, dijo Álvarez, molestó a la oenegé, que así lo transmitió a la Red Uruguaya de Oenegés Ambientalistas, organización que integra. “Este año, cuando desde la red proponen, Coendú avisa que no va a ser parte y saca su comunicado, más viendo que este año, más allá de los estands que todas esas empresas pudieran tener, algunas figuran como sponsors de una exposustentable”.
Para Álvarez esto supone “una verdadera paradoja, por no decir que una tomada de pelo a la sociedad, ya que los sponsors de una exposustentable son empresas que generan un daño enorme en Uruguay y otras que hace décadas figuran en el top cinco de las más contaminantes del mundo en materia de plástico”. El directivo agregó que el sentimiento es que “ser parte de la exposustentable es avalar el greenwashing que estas empresas hacen y con el que el Estado colabora, en la cual la mayoría de la población es engañada ante su ignorancia en temas ambientales, y salen de la expo creyendo que estas empresas son sustentables, cuando en realidad son todo lo opuesto”.
Álvarez agregó que algunas de estas empresas que aparecen como sponsors “han tenido multas por incumplir normativas ambientales, han volcado a cursos de agua efluentes prohibidos, o por encima de los niveles permitidos, con el daño ambiental que eso conlleva”.

