Agustina Da Fonseca y Christopher Ramírez aceleran los últimos detalles de la producción “La revolución de Matilda”, que se estrena el próximo martes 22 a las 20, en el teatro Florencio Sánchez.
Es ni más ni menos que un espectáculo musical que recorre el mundo y que, con una versión adaptada, se produce y pone en escena en Paysandú.
El autor del libro, Roald Dalhl, es unos de los mejores narradores de literatura infantil y juvenil de nuestro tiempo. “Las brujas”, “James y el melocotón gigante” o “Charlie y la fábrica de chocolate” son algunos de los títulos que legó el polémico escritor.
Matilda es una auténtica heroína, una niña carismática y sensible que vive en una familia con la que no encaja. La pequeña enfrenta, gracias a sus poderes y su inteligencia, los cánones machistas que le impone su madre, el camino de la estafa y el engaño que le propone su padre y la desidia más absoluta de su hermano adolescente. Los tres conforman una familia grotesca y consumista en la que escasea, sobre todo, el amor.
La atención mundial en la historia de Matilda cobró fuerza en 1996 cuando Danny De Vito dio un giro a su carrera con la dirección de la película que, aunque fracasó en taquilla, se ha convertido en un ícono pop para los niños criados en los ‘90.
La historia gira en torno a Matilda (Martina Armentano o Kiara Silva), una niña con un ingenio e inteligencia fuera de lo común. Sin haber comenzado el colegio ya lee de forma fluida y acumula toda clase de conocimientos, a pesar de que sus padres Harry Bilis (Pablo Coll) y su madre Zinnia (Sofía Sánchez) muestran un completo desinterés por ella y menosprecian su pasión por aprender.
Cuando por fin empieza a asistir a la escuela, Matilda forja un vínculo muy especial con su profesora la Señorita Miel (Giovanina Guariglia), una mujer cariñosa y sensible que sabe valorar la extraordinaria personalidad de la pequeña. Pero la vida en el colegio está lejos de ser fácil por culpa de la Señorita Tronchatoro (Georgina Giamberini), la despótica directora del centro que odia a los niños y disfruta castigando a aquellos que no acatan sus estrictas normas.
Las entradas están a la venta a 250 pesos.
