El gobierno de Javier Milei emitió el decreto 05/2024 que prorroga entre 30 y 60 días las exportaciones anotadas para febrero y marzo con el fin de cumplir con los contratos internacionales y evitar el desabastecimiento del mercado interno por la “inusual” acumulación de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior para estos meses.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca justificó la decisión a partir de que “como consecuencia de la gran sequía que afectó a todo el territorio de la República Argentina durante la campaña 2022/2023, y habiéndose prorrogado las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) de la mencionada campaña, se generó una inusual concentración en los meses de febrero y marzo”.
El gobierno agregó que en “la presente campaña 2023/2024 también ha sufrido los efectos de eventos climáticos extremos que generaron mermas de producción y un atraso inusualmente alto en la cosecha en algunas de las principales zonas productoras de trigo pan de la República Argentina”, con retrasos que llegan a los 15,8 puntos porcentuales interanuales en zonas claves como el sur bonaerense, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).
Mercado interno
El decreto tomó en cuenta la situación del mercado interno y sostuvo que “en el Informe Técnico producido por el área interviniente de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios, se han brindado las razones por las cuales se justifica la medida propiciada, con el fin de prevenir y evitar el desabastecimiento en el mercado interno”. El sector molinero consume entre 6 y 6,5 millones de toneladas anuales para la producción de harina, que, en su mayoría, tiene como destino el consumo local.
La BCBA aumentó la estimación de cosecha en 400.000 toneladas esta semana, por lo que la nueva proyección se ubica en 15,1 millones de toneladas, por una mejora en los rendimientos del cultivo a medida que avanzaba la recolección, sobre todo, en el sur bonaerense.
De esta manera, la nueva estimación ubica a la actual campaña 2023/24 un 24% por encima de la trilla anterior, equivalente a unas 2,9 millones de toneladas más. De concretarse este guarismo, la cosecha actual será la segunda peor en ocho años, ya que desde el 2015 la producción promedio ronda las 17 millones de toneladas.
Rendimiento
Con un avance del 83,7% sobre el área apta de 5,44 millones de toneladas, hasta la fecha se recolectaron poco más de 12 millones de toneladas, con un rendimiento promedio de 26,5 quintales por hectárea. De las 890.000 hectáreas que restan por cosechar, cerca de la mitad se encuentra en el sudeste de Buenos Aires. Allí se recolectó el 49 % del área apta, con rindes de hasta un máximo de 75 quintales por hectárea, es decir, un aumento en la proyección de producción.

