La Blanca se mueve. Ultima detalles para su debut en la Copa Nacional de Selecciones de OFI sabiendo que tiene que ser protagonista.
Por eso el plantel que orienta Carlos Cabillón no descansa. Y el trabajo que comenzó hace algunas semanas permite soñar.
Ayer, en cancha de Barrio Obrero, no fue la excepción. Los goleros se movieron intensamente por su lado en base a ejercicios específicos, el resto calentó con pelota y luego el propio Cabillón orientó un movimiento técnico en defensa.
Más tarde fue tiempo de fútbol. De seguir intentando plasmar la idea de Cabillón en la cancha.
Fueron dos equipos que se movieron sin inconvenientes, parando y corrigiendo cuando el entrenador lo entendió.
Lo positivo es que poco a poco las lesiones van quedando atrás. Si bien en el amistoso ante Guichón se contó con solo 18 jugadores, ayer la mayoría se movió sin inconvenientes.
Renzo Minetti, encargado de la sanidad de la Blanca, destacó que “Ricardo Laforcade hizo toruta fibrilar de los isquiotibiales de la pierna izquierda, lleva nueve días de evolución y si bien está en Montevideo por motivos laborales, está siguiendo al pie de la letra las indicaciones”. En tanto, Andrioli trabajó ayer con normalidad, mientras que si bien Guillermo Andrada tiene una contractura, se movió con el grupo aunque con alguna limitación. Ignacio González, de acuerdo a lo que indicó Minetti, “superó su fatiga muscular”.
La explicación de las lesiones es lógica: temporada larga, una exigente Liguilla jugando cada tres días.
“Pero lo que pasa es normal. Si bien se bajaron las cargas al principio, cuando se aumentan para llegar bien a la competencia, lo que sucedió está dentro de lo posible. Eso sí: ninguno corre riesgo de no llegar en condiciones al debut”, remarcó.


