Lluvias demoraron cosecha; resultados satisfactorios en cultivos de invierno

Cierra una nueva cosecha de invierno con altos rendimientos. Sin embargo, la colza no tuvo una zafra fácil desde la implantación de los cultivos hasta las trillas en las últimas semanas del año por las frecuentes lluvias.

El trigo, con más de 300.000 hectáreas, volvió a convertirse en el principal cultivo de invierno en superficie y superó otra vez a la canola que tuvo una explosión el año pasado.

A su vez, a la espera de las confirmaciones de promedios por parte de DIEA o de Urupov, se manejan rendimientos que superan los 5.000 kilos y poco rechazo por cuestiones de calidad. Si bien la cosecha se extendió más de lo esperado y se vio trigo por trillar casi hasta fin de año, la zafra cierra con este tradicional cultivo como el más beneficiado de esta campaña.

La cebada cerró un año que superó las 5 toneladas, pero tuvo rechazo en las malterías en los aspectos vinculados al calibre, proteína y calidad. Por esta razón, en algunas chacras se abandonaron las trillas para retomar después del trigo, con un alto porcentaje que terminó en raciones o exportados como forrajera.
De los cultivos de invierno, la colza es el más nuevo y los productores aún se encuentran adaptándose, no solamente para levantar los rendimientos sino también para tener promedios más estables año tras año más allá de las variaciones climáticas a las que se puedan enfrentar.

Similar a lo que sucede con los promedios de los dos cultivos antes mencionados, a la espera de las confirmaciones, hay muchas chacras que entregaron promedios de rendimiento cercanos a los 1.500 kilos por hectárea, pero una gran variabilidad por zona, por cantidad de precipitaciones recibidas, temperaturas y especialmente si se trataba de canola primaveral o invernal.