En la plazoleta frente a Azucitrus, denominada “25 de Mayo” en recuerdo de la fecha en la que fallecieron en el año 1987 Walter Amado López, Juan Sofildo Pintos, Juan Ramón Bergara, Carlos Gerardo Pereyra y Amado Aranda a causa de un derrumbe ocurrido en la obra de un galpón, el sindicato de la construcción honró su memoria y colocó una ofrenda floral con la presencia de dirigentes nacionales y departamentales, ediles, autoridades y el senador Oscar Andrade.
ÁMBITO DE DISCUSIÓN
Al comienzo de la parte oratoria, el presidente de la departamental del Sunca, Mathías Machuca, manifestó “preocupación porque en el departamento vivimos una situación crítica. Tenemos que buscar la solución en conjunto para unos 28.000 sanduceros que se encuentran entre la desocupación, el trabajo informal y subaportado” y recordó “la convocatoria de nuestro sindicato a generar un ámbito real de discusión sobre el empleo y la reconversión laboral”.
UNA ANTES Y UN DESPUÉS
Seguidamente, Ruben García, quien ocupara cargos de dirección nacional y departamental en torno a la fecha del accidente, resaltó que “hubo un antes y un después del 25 de mayo de 1987”, cuando el sindicato enfocaba su prioridad en la discusión de la seguridad laboral. “Pero prácticamente éramos una sola golondrina y nos hizo ver que una sola golondrina no hace verano. Tuvo que pasar este luctuoso accidente con la muerte de cinco compañeros para que otros actores de la sociedad uruguaya, llámese partidos políticos, gobierno y las empresas prestaran un poquito de atención a la seguridad en la industria”.
El exdirigente reseñó que “después de ese 25 de mayo se llegó a un acuerdo para mejorar las condiciones de trabajo” hasta la actual Ley de Responsabilidad Penal Empresarial. “Muchos agoreros decían que iban a meter presos a los empresarios, iba a ahuyentar a los inversionistas y quienes hoy hablan a favor de las consecuencias de esa ley, cuando estuvieron en las cámaras de diputados o senadores no la votaron”.
García señaló que “tenemos que tener cuidado por la cifra que recién daba Mathías porque son las que posibilitan los accidentes de trabajo. De los últimos cinco muertos, no había organización sindical en esos lugares de trabajo. Eso nos lleva a organizarnos para pelear por salarios, por aportes al Banco de Previsión Social pero fundamentalmente para mejorar las condiciones de trabajo”.
DESIGUALDAD
El presidente de la dirección nacional, Richard Ferreira, subrayó que “cinco familias quedaron destrozadas y otros tantos compañeros quedaron con secuelas de por vida. Aquel accidente no ocurrió porque ligaron mal o tuvieron mala suerte, sino porque hubo falta de previsión, de normativas y de derechos”.
Por entonces, “este gremio rodeaba al Palacio Legislativo y dejaba ataúdes confeccionados con restos de chapones de madera para reclamar derechos. Aquel Legislativo tenían que legislar y había que construir una industria de la construcción con más derechos antes que capital, que protegiera la vida antes que la producción”.
Según Ferreira, en la movilización efectuada el 16 “reclamamos por trabajo de calidad y no en cualquier condición. Venimos denunciando desde el año 2020 que las políticas públicas tienen que jugar un papel dinamizador en la industria de la construcción, en las economías locales y nacionales. Denunciamos desde el año 2020 el recorte presupuestal –que después no se reparó en las sucesivas rendiciones de cuenta– causa repercusiones no solamente en nuestra industria. Podemos mirar la salud pública y la educación pública donde la realidad dice que 32 centros de atención a la infancia no abrieron sus puertas en marzo porque su presupuesto fue recortado”.
Expuso que “en la medida que creció la economía, también creció la pobreza y dentro de la pobreza también está nuestra familia y nuestros vecinos. Creció el empleo, pero de mala calidad. Si no, cómo se explica que haya más de 550.000 trabajadores que ganan menos de 25.000 pesos”.
El presidente del Sunca auguró que “la acción organizada definirá el futuro del país para los próximos años y que en octubre haya un cambio en el rumbo de la seguridad social y se derogue la reforma jubilatoria. Para que se abra un gran diálogo social” sobre la base de “mayor información y generar un grado de discusión con toda la sociedad, independientemente de lo que vaya a votar en octubre”.


