ESPACIO CONTRATADO
“Aquí hay un error, están faltando unos 400.000 pesos en nuestra cuenta”, dijo Danilo Alza, presidente de AECO (Asociación de Empleados de Comepa), a una funcionaria del BBVA, el 16 de setiembre de 2022. Ese día, alrededor de las 17, Alza y otros directivos recién eran habilitados por la entidad bancaria para administrar la cuenta del sindicato, tras ganar las elecciones de ese año y aprecian ese faltante respecto del saldo que al antes del mediodía se les había informado guardaba la cuenta.
“Entonces la gerente de la sucursal bancaria se fijó en el sistema y encontró que a las 12 y 37 de ese mismo día, se había hecho una transferencia a una cuenta ITAU por 9.998 dólares”, dijo Danilo Alza. Esa misma tarde “en la sucursal Aguada de ITAU (Montevideo) fue cobrada en forma presencial esa transferencia”, indicó Alza. En minutos, los entonces recientemente electos dirigentes de AECO realizaron la denuncia.
Al tomar posesión los directivos liderados por Alza, el saldo de la cuenta era de 300. 913 pesos uruguayos. Faltaban 414.191, equivalentes a 9.998 dólares, a la cotización del día de la transferencia ilícita.
CONDENA AL COAUTOR DEL HECHO
Después de la investigación policial y penal, el 16 de mayo de este año, la juez Natalia López Laurino, condenó a quien era titular de la cuenta receptora y retiró el dinero. No pudo determinar cómo llegó a su poder esa suma de dinero. “El secreto bancario ha complicado bastante la investigación, pero al menos se ha dado con la persona que materialmente retiró el dinero”, destacó Alza.
La Justicia determinó condenar “a Federico Gastón Romero Pedemonte como coautor penalmente responsable de un delito continuado de hurto especialmente agravado, a la pena de 12 meses de prisión a cumplirse en régimen de libertad a prueba”. Debe tener residencia determinada, permanecer bajo vigilancia del organismo que controla las medidas alternativas de prisión, quedar bajo arresto domiciliario total durante 8 meses, portar una tobillera electrónica por ese mismo plazo, realizar trabajos comunitarios y presentarse semanalmente ante la sección de su jurisdicción en los cuatro últimos meses de la pena.
ENTREGÓ EL DINERO A UNA PERSONA QUE NO CONOCÍA
“Algo a considerar, es que en el momento en que se opera la transferencia a otro banco y el cobro del dinero, los que estaban autorizados para operar con la cuenta aún eran los directivos anteriores y personas por ellos autorizadas”, señaló Alza. “La Justicia no pudo determinar que alguno de los anteriores directivos o el personal administrativo de AECO con acceso a la cuenta hayan sido quienes transfirieron el dinero”, indicó Violeta Saldivia, asesora jurídica del sindicato de la salud privada en Paysandú. “Directivos anteriores y actuales, funcionaria administrativa, fueron citados por Fiscalía como testigos. La explicación que el ahora condenado dio a la Justicia fue que una persona le pidió el número de cuenta suya para recibir ese dinero, que él cobró el dinero y se lo entregó a una tercera persona que no sabe quién es”; “tampoco dio detalles de cómo ubicó la cuenta de AECO de la que se sustrajo el dinero, a pesar del intenso trabajo policial y de Fiscalía no pudo señalarse otro responsable”, agregó Saldivia. De manera paralela a la actuación policial y judicial, “dentro de AECO se hizo toda una investigación de lo que había pasado en ese horario, en la computadora, quiénes la operaban, todo. Fueron cesados de manera preventiva los funcionarios con acceso a la sede sindical, por 15 días, se suspendieron actividades en la sede sindical, se cambiaron las llaves. Luego, sin poder obtenerse respuestas, todas las actividades administrativas y sociales se reanudaron”, explicó el presidente de la Comisión Fiscal, Mauricio Darrosa. “Porque sí se confirmó que la transferencia se había realizado de la IP de la computadora de AECO. Durante la investigación se dijo que en ese horario no se pudo hacer un pago a OSE porque el programa bancario indicaba un error, era un pago de bajo monto, algo habitual y no se permitía realizarlo. Por eso se consideró que pudo ser un delito informático, que el equipo no estuviera debidamente protegido”, agregó Darrosa.
TRANSPARENCIA, PRIMERO TRANSPARENCIA
“Cuando nos presentamos para ingresar como directivos, siempre aseguramos que uno de los puntales que teníamos para ofrecer era la transparencia. Este robo fue una cosa que realmente nos impactó, y obviamente repercutió entre los asociados y en las cuentas del sindicato. Fue un duro golpe, una cantidad muy importante de dinero, esfuerzo de todos, que nos fue quitado de una manera bastante increíble”, sostuvo Alza.
Resaltó que conocido el faltante no se demoró; “tomamos decisiones, lo denunciamos de inmediato y accionamos hacia nuestra interna. Se realizaron investigaciones, se protegió con más antivirus el sistema informático. Nunca nos apartamos del principio de transparencia. No recuperamos el dinero, cierto es, pero logramos que al menos uno de los responsables fuera identificado y procesado”.
La asesora legal Saldivia indicó además que no se descartan acciones civiles, aunque nos encontramos con la una gran incertidumbre sobre las posibilidades de recuperación, hemos sabido que se trata de una persona de muy baja condición económica”.
“Fue un incidente que nos complicó mucho iniciar nuestra gestión. Tuvimos que tomar decisiones complejas. Lo bueno es que dejamos muy limpio el nombre de toda la comisión”, subrayó Darrosa.
“Decisiones que no fueron gratas, pero necesarias que también dieron garantías a las personas que quedaron involucradas en las averiguaciones. Más allá del hecho delictivo económico, como se ha expresado, el buen nombre y accionar de nosotros estaba en juego, lógicamente nuestros asociados veían con cierta incredulidad todo. La nueva directiva tuvo que asumir una situación económica crítica”, destacó en tanto el tesorero Nelson Lima.
“El mensaje a los compañeros es decirle que vamos a seguir trabajando con la misma transparencia, informándoles todo lo que se hace, en qué se gasta, en qué se invierte”.
En estos dos años de trabajo, hemos logrado invertir cerca de 80.000 dólares entre la Casita Maternal, la sede de AECO, la remodelación de todo el salón con barbacoa y con el equipamiento que estamos incorporando”.
“En el balance del año pasado se obtuvo un superávit importante. Dentro de un mes, entregaremos el segundo balance, exhibiendo el manejo de fondos. Aunque suene reiterativo, la transparencia es fundamental”.