Las fragilidades de una ley que no podrá cumplirse
La iniciativa contiene siete capítulos y 48 artículos que abordan los derechos de los usuarios, el trabajo interinstitucional, las prestaciones, la capacitación de recursos humanos y la creación de un órgano de contralor.
El artículo 38 prohíbe la creación de nuevos asilos y establece que “los ya existentes deberán adaptar su funcionamiento a las prescripciones de esta ley, hasta su sustitución definitiva por dispositivos alternativos”. Además, se establece que “se implementarán acciones para el cierre definitivo de los mismos y la transformación de las estructuras monovalentes. El desarrollo de la red de estructuras alternativas debe iniciarse con la entrada en vigencia de esta ley”.
La ley define que “el Poder Ejecutivo establecerá en la reglamentación de la presente ley el cronograma de cierre de los establecimientos asilares y estructuras monovalentes. El cumplimiento definitivo del cronograma no podrá exceder el año 2025”.
Desde antes de comenzar la actual administración y previo a la pandemia, no estaban dadas las condiciones para el cierre de los establecimientos asilares, ya que en el momento de sancionar la ley ya se habían definido los presupuestos y era poco probable que durante los siguientes cinco años se pudiera implementar.
En los últimos años, se han redireccionado algunos cambios establecidos en la ley con la creación de las denominadas casas de medio camino, pero aún permanecen —de acuerdo con el expresidente de ASSE, Leonardo Cipriani— más de 400 personas en las colonias, algunas de las cuales llevan años internadas.
De hecho, el exjerarca afirmó que no era posible cumplir con los plazos establecidos en la ley y, a poco de finalizar el 2024, se confirma tal posibilidad.
En primer lugar, es posible reconocer que siete u ocho años no son suficientes para transformar un paradigma de internación y dotar de recursos para la atención en distintas áreas. Por lo tanto, es el resultado de una política de Estado que requiere más tiempo que una o dos administraciones.
La falta de recursos es un argumento previsible, pero siempre ha sido un problema. La necesidad de radicar recursos humanos en el Interior y de capacitar a operadores comunitarios —tal como establece la ley— es, también, una política de largo aliento.
Los llamados efectuados por el principal prestador público no han resultado atractivos para la radicación de profesionales más allá de la zona metropolitana. Y en uno de los principales lugares de referencia en la atención a la salud mental, como el Hospital Vilardebó, se registran frecuentes denuncias sobre la falta de psiquiatras. Todo esto ocurre en un país que tiene promedios similares a países europeos en la existencia de estos profesionales per cápita.
Las dificultades que persisten para el cierre de los asilos son la falta de lugares alternativos y los recursos necesarios para que los usuarios adquieran cierta autonomía que mejore su recuperación. De acuerdo a las edades, hay situaciones donde escasean los vínculos familiares. A menudo se trata de personas que llevan décadas internadas y son mayores, o las problemáticas vinculadas a las adicciones han roto los lazos de cercanía.
Otros casos refieren a personas internadas porque no tienen vivienda, lo que demuestra que junto a la ley no se delineó una estrategia que contemple soluciones habitacionales y la inserción laboral de quienes pueden convivir en sociedad. En cualquier caso, pero particularmente en estos, salir a la calle no es una opción.
Definir el cierre de los establecimientos asilares en 2025, sin resolver primero hacia dónde se trasladarán las personas, es un camino que quedará incompleto.
El Ministerio de Desarrollo Social ha brindado algunas soluciones en este sentido. No obstante, tal como indica la ley, el esfuerzo debe ser “interinstitucional”, ya que el usuario debe vincularse con propuestas laborales, culturales y de atención terapéutica que no abarcan a una sola secretaría de Estado.
En medio de estas situaciones, se han abierto nuevos centros de atención a las adicciones que implican internaciones prolongadas; por lo tanto, la “desmanicomialización” se hará difícil en el tiempo. Además, los cambios en la formación y la resistencia a la participación de nuevos actores generan obstáculos para la aplicación plena de la ley.
Hacen falta programas de prevención en el mismo sentido en que están definidas las denominadas “metas prestacionales” en la salud en general. Paralelamente, es notoria la desinformación en la población acerca de los contenidos de la ley de salud mental y las prestaciones que brinda a las personas con intentos de autoeliminación o depresión, así como a sus familias.
La misma ley estableció una comisión de contralor que en diciembre del año pasado presentó un documento centrado en los “puntos críticos en el proceso de implementación de la ley”, las fragilidades en la atención a las personas con trastornos severos y sus familias, además de la necesidad de compatibilizar la ley con el cambio de paradigma.
Esto es necesario en función de las estadísticas que cada año indican que Uruguay sostiene una de las tasas de suicidio más altas de la región, así como altos índices de depresión y otras afecciones, particularmente en la población joven. La geografía y la población permiten que en el país se obtengan estadísticas transparentes que probablemente no sean similares en la región. Por esa razón, con el diagnóstico en mano, urge actuar en un territorio donde los problemas de salud mental son tan presentes.
Se disputó este sábado en San Gregorio de Polanco, departamento de Tacuarembó, una nueva etapa del Enduro de Criollos, que organizado por la Sociedad de Criadores de Caballos Criollos del Uruguay (Scccu), contó con una muy interesante presencia de binomios, acompañado por mucha gente al borde del camino.
Un hombre y una mujer sufrieron lesiones al protagonizar un accidente de tránsito, próximo a las 15 de la víspera en un cruce céntrico.
Una instancia celebrada por un Tribunal de Apelaciones confirmó la sentencia que en febrero de 2024 le habían dictado a Fernando Andrés Varietti Rodríguez como autor de la muerte de la guichonense Rosina Tonarelli.
La Consultora Exante presentó un informe acerca del descenso que han experimentado los viajes de uruguayos al exterior a lo largo de este año, en comparación con el año pasado. El informe se dio a conocer a través de la plataforma X (x.com/Exante_UY), bajo la etiqueta #ViernesGráfico, y en él se indica que las salidas de los uruguayos “siguieron bajando en el tercer trimestre y acumularon una caída de más de 30% en enero-setiembre frente al mismo período de 2023”, y puntualiza que la explicación de este comportamiento no es otra que “el descenso del turismo hacia Argentina”, a raíz del cambio en la relación cambiaria entre los países. “Este descenso en la cantidad de viajes al exterior también implicó una caída del gasto de los turistas uruguayos fuera de fronteras, aunque de menor magnitud, indicando un aumento del gasto promedio por viaje”, agrega. Esto da lugar a interpretar que quienes han seguido viajando son turistas de mayor poder adquisitivo.

Se ponen en marcha hoy los cuartos de final de la Copa Nacional de Fútbol Femenino para la llave de Litoral, vigente bicampeón de la competencia que viajará a Melo para enfrentar en el Estadio Germán Baldassini a su similar de Deportivo Arachanas, equipo pentacampeón del torneo, desde las 18.15 en el duelo de ida.
Ayer en aguas de la playa Dakota en Clearwater, Estados Unidos, el piloto sanducero Federico Hochman comenzó con el pie derecho su participación en la última fecha del Campeonato Americano de Motos de Agua P1X Aqua Kross, obteniendo el tercer lugar del podio en la primera etapa de competencia. De esa forma, el sanducero se aseguró una mejor ubicación en la parrilla de salida para el cierre de la actividad, que continuará hoy con dos carreras que definirán el título individual y grupal del certamen.
Se cerró anoche la primera fecha del Torneo de Honor de Primera División, con el partido entre Allavena y Touring en el gimnasio papal. El triunfo fue para el local por 65 a 51.
La Federación Internacional de Básquetbol (FIBA) tomó la decisión que los sanduceros estábamos esperando: Paysandú será sede del Final Four de la Liga Sudamericana de Clubes masculina, lo que marca un hito para la ciudad en materia de básquetbol, pues nos convertiremos en una de las pocas ciudades del continente en organizar los Final Four femenino (se disputó en 2022) y masculino.
Los últimos datos que se conocen respecto al clima son alentadores para el sector agropecuario. La proyección del International Research Institute for Climate and Society (IRI), predice que el evento climático conocido como La Niña, caracterizado por la escasez de lluvias, será “débil y de corta duración”, en el próximo verano.