La temporada 2025 del fútbol sanducero traerá novedades para su nuevo año deportivo, ya que una nueva institución se integrará a los campeonatos de la Liga de Fútbol de Paysandú. Se trata del Club Social y Deportivo El Bosco, que competirá oficialmente en la Divisional B del certamen local.
La joven institución, que viste el color blanco en su casaca con vivos verdes en su escudo, lleva su nombre en homenaje a la memoria de Bosco Picos Saldivia, hijo del actual presidente del club, Aníbal Picos, quien falleció a los ocho años tras la caída de un árbol sobre la cabaña del Campamento Artigas (ACJ) el 17 de diciembre de 2023. El club desembarcó en el fútbol sanducero con el sueño de competir, pero además con la intención de desarrollar proyectos sociales y culturales dedicados a niños y adolescentes de Paysandú, los cuales se pondrán en marcha el próximo año.
La línea directiva de la flamante institución está compuesta por: Aníbal Picos (Presidente), Michael Olivera (Vicepresidente), Gimena Dutra (Secretaria), Ayelén De Los Santos (Tesorera) y Máximo Quiroga (Vocal). En lo que respecta a lo deportivo, El Bosco competirá tanto en mayores como en categoría Sub 18 y su directiva trabaja para designar en los próximos días los cuerpos técnicos de ambos planteles.
EL TELEGRAFO dialogó con el presidente de la institución, Aníbal Picos, quien habló sobre los inicios del proyecto y las expectativas futuras de la institución diciendo que “en lo que respecta a la competencia de fútbol local, en la cual participaremos desde este año, la idea inicial es estar lo más arriba posible, siempre teniendo en cuenta las limitaciones que presenta el hecho de ser una institución que comienza desde cero. Sin embargo, tenemos plena confianza en que estamos enfocados en lo que queremos lograr. Más allá de los objetivos deportivos, la fundación El Bosco llega con varios horizontes”, remarcó. En cuanto al aspecto socio-cultural, Picos explicó que “estamos trabajando en la ejecución de varias ideas que, aunque aún están en proceso, esperamos poder llevar a cabo el próximo año. Encarar este proyecto, es seguir haciendo cosas con él (Bosco), así lo sentimos en la familia. Sin duda, es algo que nos mueve profundamente a nivel emocional, y saber que él está sonriendo con los ojos brillosos, donde quiera que esté, nos impulsa a seguir adelante y a ser soñadores. Fundar una institución con el nombre de mi hijo, usando su color favorito, es una expresión de amor de mi parte como padre, de sus hermanos, de mi compañera, y de mucha gente que se sumó a este proyecto, ya sea porque conoció a mi hijo o simplemente porque sintió el deseo de ser parte de este sueño hecho realidad”, cerró.

