En un contexto donde el conocimiento médico avanza a una gran velocidad, el Colegio Médico del Uruguay (CMU) apuesta por una ambiciosa estrategia de actualización profesional: un curso gratuito de dos años dirigido a médicos generales de todo el país. La iniciativa comienza el 26 de abril y busca formar un cuerpo médico más preparado, no únicamente en aspectos clínicos, sino también en habilidades transversales, salud mental y hasta inteligencia artificial. “El conocimiento tiene un crecimiento vertiginoso y seguirlo a veces puede no ser tan fácil. Muchas veces la cantidad de artículos que surgen sobre un tema por hora es muy alta”, explicó a EL TELEGRAFO Luciana Silvera, médica internista, docente universitaria y responsable de Desarrollo Profesional Médico Continuo del CMU. La propuesta responde a uno de los mandatos centrales del Colegio, creado por la Ley 18.591 en 2012: asegurar la educación médica continua de sus profesionales. “El desarrollo profesional médico continuo es la educación médica teórica y práctica que tiende a mantener vigente la práctica profesional durante los 30 o 40 años posteriores a la formación de grado o posgrado”, señaló Silvera.
Un diseño flexible y moderno
El curso se estructura en seis ciclos temáticos, que abarcan desde consultas frecuentes en el primer nivel de atención hasta herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la práctica médica. Cada ciclo puede cursarse de forma independiente y está diseñado para adaptarse a la realidad de los médicos generales, muchos de los cuales enfrentan jornadas fragmentadas en múltiples lugares de trabajo.
“Entendemos que los médicos en esta etapa de la vida tienen muchas cosas: familia, multiempleo. Por eso, aunque es un curso largo, lo dividimos en cuatrimestres, respetando vacaciones y calendario”, explicó Silvera. La modalidad híbrida –con actividades sincrónicas y asincrónicas– permite que los profesionales elijan asistir de forma presencial o conectarse virtualmente, y luego completen tareas a su ritmo a través de la plataforma del Colegio.
El curso comenzará con un ciclo centrado en consultas frecuentes en el primer nivel de atención, e incluirá módulos de otorrinolaringología, oftalmología, psiquiatría, dermatología, osteoarticular, cirugía, imagenología y neurología, entre otros. Las clases estarán a cargo de referentes nacionales de las respectivas cátedras y sociedades científicas.
“La salud cobra otra relevancia. Por eso, si uno tiene un plantel de médicos actualizados y formados, eso redunda en una mejor atención a la salud de las personas, sostuvo Silvera. Y eso nos parece muy importante en el Colegio”, señaló.
Compromiso con la equidad en salud
Una de las claves del curso es que no tiene costo para los médicos, más allá de la cuota mensual que abonan por estar colegiados. Silvera destacó este punto como fundamental para asegurar que todos los profesionales, sin importar su ubicación geográfica o situación económica, puedan acceder a una formación de calidad.
Además de los contenidos clínicos, el programa incluye un ciclo de habilidades transversales –como comunicación, medicina legal y cuidados paliativos– y otro específicamente dedicado a geriatría y salud mental, dos áreas críticas en la atención primaria actual.
El ciclo final abordará el papel de la inteligencia artificial en la medicina. “Cada vez es más común que los pacientes lleguen a la consulta habiendo hecho uso de la inteligencia artificial. También hay muchas herramientas que pueden favorecer nuestra práctica clínica”, señaló Silvera.
Inscripciones y evaluaciones
Las inscripciones para el primer ciclo están abiertas hasta el 20 de abril a través de la web del Colegio Médico (www.colegiomedico.org.uy). Para los siguientes ciclos se habilitarán nuevos períodos de inscripción. El curso prevé una evaluación continua, con interacción docente-estudiante mediante la plataforma digital, y control de asistencia a las actividades sincrónicas. Silvera destacó que el curso también puede adaptarse al perfil profesional de cada médico: “Por mi perfil trabajo más en emergencia, me anoto al ciclo 2. Otro puede interesarse en habilidades comunicacionales, o en salud mental. Se puede pensar como un camino de largo aliento, pero que admite pausas”.
Además de su rol en el CMU, Silvera es profesora adjunta del Departamento de Educación Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, y combina esa vocación docente con la medicina interna y la maternidad. “Todo lo que hago tiene que ver: mi cargo en Facultad está vinculado a la educación, y la medicina interna y la educación son mis dos fortalezas”, confesó.
En un país donde la medicina general es muchas veces la primera y única puerta de entrada al sistema de salud, el esfuerzo del Colegio Médico –asegura– por fortalecer ese eslabón es, también, una forma de cuidar a toda la población. “Todos somos pacientes en algún momento. Y mejorar la formación de quienes nos atienden, es también mejorar la calidad de vida de todos”, subrayó.

