Una niñez influenciada por el teléfono

Dentro de las variadas preguntas que muchos padres les formulan a niños y adolescentes podemos encontrar: “¿hasta cuándo vas a estar con el teléfono?”; “¿Estás todo el día con el celular y cuando te llamo no contestás?” O también exclamaciones de tipo: “si estás todo el día conectado, no te costaba nada haberme avisado”. Y tantas más que forman parte del día a día de familias de todas partes.

Realmente la tecnología revolucionó y reconfiguró las infancias y las adolescencias y como consecuencia las relaciones interpersonales en el mundo entero. No es necesario ser un gran entendido en la materia para observar los cambios que experimentan las relaciones sociales en la actualidad.

La psicóloga social Jean Twenge investigó sobre los factores que diferencian a las generaciones, estos factores serían los cambios en las tecnologías que utilizan los niños. Primero fue la radio, después la televisión, las computadoras personales, internet con la aparición de las redes sociales Facebook, luego Instagram y el teléfono inteligente. Recordemos que antes de tener todos un celular portátil la conexión se daba desde la computadora fija de casa.

Todo esto transformó y sigue transformando la dinámica social dentro del llamado mundo online.

Camino a la sobreprotección

Estimado lector, depende de la edad que tengas, si te pregunto por tu infancia, tal vez la recuerdes y digas: mi infancia era muy distinta a la de ahora, jugábamos en el parque, salíamos por el barrio y era más tranquilo.

No hace tanto tiempo de eso, pero el mundo cambió y está cambiando a un ritmo muy acelerado.

Jonathan Haidt en su libro La generación ansiosa, expresa que por los cambios tecnológicos y sociales que atravesamos y estamos viviendo, existe una bienintencionada y catastrófica tendencia a sobreproteger a los niños y a coartar su autonomía en el mundo real.

Esto significa que muchas veces se pierde la costumbre de jugar fuera de casa por miedo a las distintas amenazas que se puedan vivir con situaciones o niños desconocidos y por otro lado se deja a los niños y adolescentes expuestos al mundo virtual, muchas veces sin un debido control parental donde las amenazas son más peligrosas a nivel mental.

El juego en el exterior, sin un adulto a cargo en gran parte del mundo decayó (se vio acentuado por la pandemia de COVID-19), al mismo tiempo que el celular y la computadora se volvieron más atractivos para pasar el tiempo libre.

La importancia del juego

Haidt, desarrolla la importancia del juego y varios autores dentro de la psicología del desarrollo lo hacen, ya que en esa actividad, los niños se preparan para afrontar problemas mucho mayores más adelante. Existen dificultades físicas que nos desafían cuando estamos jugando, desarrollo de competencias básicas como relacionarnos con los demás superando los malos entendidos, hacer amigos, enfrentar los miedos propios de la niñez que poco a poco nos van preparando para depender menos de nuestros padres.

La sobreprotección en el mundo real y la poca protección en el mundo virtual, son las principales razones por la cual los niños nacidos a partir de 1995 se convirtieron en la generación ansiosa, es importante además saber que altos índices de depresión en niños y adolescentes comenzaron a ser visibles en varios países, luego de la aparición de los teléfonos inteligentes.

Lo que el niño necesita

Jugar al aire libre, conectar con otros niños cara a cara, jugar aunque tenga cierto grado de riesgo es muy importante porque enseña al niño a cuidar de sí mismo y los demás. Realizar tareas bajo un riesgo controlado, los anima a descubrir la manera de encontrar oportunidades para salir adelante, aprender en cooperación con otros niños experimentando nuevas emociones.

Se sienten más competentes, los padres logran así confiar más en sus hijos y poco a poco van ganando más autonomía.

Salir de las pantallas para vivir en el mundo real es muy recomendable para ir construyendo una niñez con habilidades sociales desarrolladas.

Escribe: Lic. Ps. Yasmin Buono (097352937)