Espondiloartritis, una enfermedad crónica que sufre el uno por ciento de la población

Soledad Palay, referente del grupo Andares.

En Uruguay se estima que el 1% de la población padece espondiloartritis, una enfermedad inflamatoria crónica que afecta fundamentalmente a las articulaciones de la columna vertebral y de la pelvis que limita la movilidad. En los casos avanzados, los pacientes padecen una pérdida de flexibilidad de la columna.
En Montevideo, el grupo Andares –de ayuda mutua de pacientes con espondiloartritis– realiza campañas durante el mes de mayo para visibilizar esta enfermedad, apoyan y brindan información a las personas diagnosticadas sobre el manejo de la dolencia y sus efectos en la vida cotidiana. Los interesados del Interior pueden comunicarse al 095 342 514.

Síntomas y diagnósticos

Soledad Palay, referente del grupo Andares y paciente de espondiloartritis, destacó que el síntoma más común es el dolor lumbar que empeora con el reposo y mejora con el movimiento.

“Es un grupo de enfermedades inflamatorias que afectan, principalmente, la columna vertebral y articulaciones sacroilíacas, pero también puede manifestarse en otras partes del cuerpo. Los síntomas se presentan en personas jóvenes antes de los 40 años, con dolor crónico en la parte baja de la espalda, cansancio y rigidez. Es similar a la lumbalgia pero en estos casos, se presenta al revés. A los pacientes de espondiloartritis el movimiento nos alivia y el reposo nos empeora el dolor”, dijo Palay a EL TELEGRAFO.
La patología es de difícil diagnóstico, en tanto se presenta como un simple dolor de cintura en personas que se encuentran en plena etapa laboral y de estudio. Generalmente se extienden recetas por antiinflamatorios y reposo, que “calman y disfrazan la sintomatología porque, en estos casos, si el dolor dura más de tres meses hay que sospechar otra cosa”.

Palay señaló que ante esta sintomatología, existe una tendencia de consultar al traumatólogo, “cuando nosotros necesitamos al reumatólogo. Por eso siempre sugerimos el diagnóstico temprano para un abordaje terapéutico y capacitar al personal del primer nivel de atención en esta enfermedad”.
Comparó que a nivel mundial hay demoras de 7 años en llegar al diagnóstico preciso “y eso es mucho tiempo porque la enfermedad avanza. En Uruguay prácticamente no se habla de espondiloartritis y no hay campañas sobre esta enfermedad muy compleja que, incluso, se manifiesta sobre la piel como psoriasis o afecta el sistema digestivo”.

Visibilizar la enfermedad

Los pacientes reciben medicación a través del Fondo Nacional de Recursos, pero en ocasiones hubo que judicializar cuando la farmacología no cumplió con las medidas terapéuticas. No obstante, destacó la labor del fondo que “ha sido de gran ayuda para los pacientes que requerimos estos tratamientos así como un apoyo sicológico al momento de recibir el diagnóstico”.

En Uruguay, estiman que la enfermedad afecta al 1% de la población pero no hay una estadística fidedigna. “Son necesarias las campañas de concientización porque es posible que muchas personas padezcan los síntomas, así como la accesibilidad a los tratamientos de rehabilitación, como la fisioterapia”.

Este año la campaña se centró en “Hacer visible lo invisible” y demostrar “el desafío que vivimos todos los días”, concluyó.