Gustavo Gianre es uno de los candidatos a ocupar el cargo de director en representación de los trabajadores en el directorio de ASSE, en elecciones que se efectuarán este martes 29 en todo el país, donde participarán los trabajadores afiliados a la Federación de Funcionarios de Salud Pública. El directorio se compone de tres representantes del Poder Ejecutivo y dos directores, uno elegido por los usuarios y otro por los trabajadores.
“Existen temas que son centrales. En el interior del país, y aún más en el interior profundo, hay un problema con las flotas de los hospitales. Muchos centros hospitalarios no tienen un gran poder de resolución y los usuarios tienen que ser trasladados en una flota que es menos que pobre”, señaló.
Entre otros aspectos, reclama “mejoras salariales, cambios en el régimen de libres y demandas de viáticos cuando los trabajadores hacen 4 o 5 horas por fuera de su horario. Así como la situación de los retenes, que están en su casa a la orden, a quienes en vez de pagarle como si fuera el valor de una hora le abonan la tercera parte del valor presencial”.
Capacitados
Gianre señaló que hay funcionarios capacitados en el abordaje de la salud mental, “pero el problema lo tienen los trabajadores en las puertas de los hospitales generales, que son la primera aproximación a los pacientes y allí, no se encuentran capacitados. Hemos tenido muy serios problemas y el punto máximo ocurrió en el Hospital de Clínicas, donde falleció un paciente que era contenido desde hace años en el Vilardebó”.
Los funcionarios afectados a diversas áreas, “particularmente en los hospitales siquiátricos o en las áreas de Psiquiatría tienen un gran desgaste. Proponemos la atención en un servicio por fuera de los hospitales, a cargo de especialistas y que brinde contención a los trabajadores, así como en las emergencias donde se atienden a pacientes con problemas de salud mental, privados de libertad o con adicciones”.
Consultado por los descuentos salariales previstos en la ley de certificaciones médicas y que el gobierno postergó por 60 días su aplicación, aclaró que las certificaciones no dependen de los trabajadores, sino de los profesionales que las resuelven.
Ante la posibilidad de abusos, “la federación firmó en julio de 2018 un convenio para no descontar las certificaciones, pero siempre pedimos que las controlaran. Es más, consideramos que tiene que haber un servicio dentro de ASSE que certifique a los trabajadores”.
Faltan móviles
En cuanto a los traslados móviles desde las localidades hacia las capitales departamentales o Montevideo, ejemplificó que “tengo el caso de un traslado desde un centro del Interior hacia Montevideo que salió 180.000 pesos cada viaje. Se hacen entre 30 y 40 por mes y genera un costo de más de 150.000 dólares mensuales. Una ambulancia nueva sale unos 80.000 dólares. O sea que se comprarían dos ambulancias por mes”.
No obstante, reconoció que en este contexto “hay que hablar de un tema mucho más duro, como es el conflicto de interés. Por ejemplo, hay un hospital ubicado bien al norte del país que tiene una sola ambulancia en funcionamiento”.
Gianre expuso que “hay mutualistas en el Interior que se encuentran con número en rojo, pero los jerarcas cobran 1,5 millones de pesos de salarios. Ese dinero termina pagándose con traslados y servicios que tiene que comprar ASSE. Esperemos que este directorio defienda los dineros públicos porque se compra caro y se vende barato a los privados a valores de hace diez años”.
Según el dirigente, “se siguen tercerizando servicios de limpieza cuando lo puede hacer un funcionario que le resultará más barato que las empresas. También nos preguntamos por qué se hace y es posible que haya intereses”.
Agregó que “en otro centro chico del interior del país, después de las 20 horas no hay traslados y, si se puede, lo hacen en un taxi. De lo contrario, lo coordinan al día siguiente y si es una emergencia, contratan un vehículo especializado. Esto ocurre por no pagar el servicio de retén a los trabajadores después de esa hora que son unos 2.400 pesos. Sin embargo, pagan un taxi que salen unos 50.000 pesos a Montevideo”.
Edificios
Explicó que los sistemas de salud en Uruguay se afianzaron entre los siglos XIX y XX. “La gran mayoría de los hospitales son de esa época y todos sabemos que sale mucho más caro reconstruir que construir a nuevo. Pero los recursos son finitos y las administraciones tienen que priorizar. A veces se priorizan estructuras donde no hay usuarios. Es decir, se arregla la administración o las direcciones pero no se refaccionan las salas o las puertas de emergencia”, concluyó.

