Reducción del ritmo de obras municipales se debe a “recursos escasos al final del período”

“Evidentemente al final del período, en esta transición, los recursos han sido bastantes escasos”, confirmó el director general de Obras, Horacio Mársico, quien no continuará en el cargo, aunque se mantendrá como asesor del Departamento de Obras, después que asuma Nicolás Olivera. “Imagino que para lo que resta del año también va a haber poco dinero para obras viales, el nuevo presupuesto no va a estar todavía”, expresó.

“Ocurre que cada gobierno quiere hacer lo más posible. Por ejemplo, en el caso del Fondo de Desarrollo del Interior (FDI) estamos próximos a cumplir con las obras previstas para todo 2025, con 170 millones de pesos de aportes, a lo que la Intendencia agrega el 15%”.

Informó que se está trabajando “en tres frentes. Uno en Setembrino Pereda entre Francisco Bicudo y Benito Chain, con un rebaje de un metro de la calzada y cordón cuneta ya realizado. Un segundo en Costa Rica desde Antonio Estefanell al norte, y otro detrás de la Exposición Feria, también hacia el norte, un pequeño barrio privado bordeado por una calle en muy mal estado. Con los recursos menguados, son las obras en las que trabajamos, con personal municipal solamente, porque no podemos por el momento realizar contratos con privados”.

“A esas tres obras las vamos realizando en función del presupuesto con que contamos”, indicó Mársico. “En el caso de Setembrino Pereda, para rebajar la calle como un metro tuvimos una demora importante porque la maquinaria nuestra estaba destinada a otras obras. Quisimos hacer un contrato con una empresa privada, pero nos vimos impedidos por un tema financiero”.

“En el caso de calle Costa Rica, el cordón cuneta está hecho lo mismo que la base, pero falta el insumo de la carpeta asfáltica. Encontramos una forma, que es hacer un convenio con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas para venderle carpeta asfáltica y nosotros destinar ese dinero a ese tramo, que son unos 400 metros. Saldría prácticamente gratis”.

POR DEBAJO DEL UMBRAL DE LAS VIVIENDAS

Consultado sobre la necesidad de bajar un metro el nivel de calle Setembrino Pereda, explicó que “trabajamos para que la calle quede unos 20 centímetros por debajo de los umbrales de las casas. Antes, hace años, no se tomaba eso en cuenta por los costos. Se tenía el concepto de solucionar los problemas a medida que se hacían evidentes. Una de las consecuencias era que cuando llovía intensamente, muchas casas eran invadidas por el agua”. “Ahora, con estas obras lo que hacemos es corregir esos problemas. Entonces esa bajada que parece enorme es necesaria. El cálculo se hace considerando el umbral de la casa más factible de inundarse por lluvia”, agregó.

Asimismo, en aquellas casas con “perfil rural”, sin cordón cuneta, “hay que hacer una cuneta compatible, de la misma profundidad. Ocurre que cada vecino coloca en su entrada un caño en la cuneta. Pero no todos tienen el mismo diámetro, lo que reduce el escurrimiento y el agua invade la calle. Como es un área donde no hay bitumen, cualquier trabajo realizado previamente se rompe. Si se cuenta con buenas cunetas, eso se evita en gran medida”.

LA OBRA DE NUEVO PAYSANDÚ

“En el caso de la obra de Nuevo Paysandú es cierto que tiene un extenso tiempo de ejecución, y todavía queda un tiempo por delante. Pero hay que considerar que tiene varias obras conexas y algunas intervenciones en conjunto con OSE. Hay 16 kilómetros de cañería para pluviales para solucionar problemas de inundaciones, por ejemplo. Se sigue trabajando”.

LA VEDA DE ASFALTO

Destacó que la denominada veda de asfalto, es decir la temporada en la que no resulta aconsejable la aplicación de bitumen o carpeta asfáltica debido al intenso frío, en el caso de la ciudad “no afecta como se piensa”.

“Rinde menos, pero se hace mucho, nunca detenemos el trabajo. Lo que el asfalto necesita es cierta temperatura, debajo de la cual no se puede utilizar. Cuando la temperatura ambiente es de 5º o más, se puede trabajar. Entonces, lo que se hace en la Intendencia es mover el horario de aplicación. No se hace muy temprano, se hace cuando asciende la temperatura”, explicó.

“Durante la época de bajas temperaturas, se reduce la cantidad de intervenciones viales, pero no se detiene”, y especificó que “sacando el material desde nuestra planta de asfalto (ubicada Camino a Casa Blanca) podemos cubrir toda la ciudad sin problemas en el invierno”.