
El profesor, médico y senador Daniel Borbonet participó en la Cuarta Jornada de Neonatología de Paysandú, donde reflexionó sobre los logros alcanzados en el país, la importancia del trabajo en equipo y los desafíos pendientes. En diálogo con EL TELEGRAFO afirmó que Uruguay está “muy bien posicionado” en la región, aunque todavía quedan aspectos por mejorar.
El profesional, de extensa trayectoria como docente universitario y referente en la especialidad, fue uno de los expositores en esta actividad académica y su conferencia se centró en los retos y desafíos de la especialidad en Uruguay.
En la entrevista con nuestro medio destacó la relevancia de este tipo de encuentros académicos, tanto para la actualización de conocimientos como para el intercambio entre profesionales de todo el país. “Uno cuando concurre a estos lugares, aprende permanentemente, y ver a tantos compañeros y compañeras, médicos, enfermeras, (profesionales) de distintas disciplinas, pediatras, neonatólogos, obstetras, de todo el país –esto estaba colmado–, eso es un indicador de que vamos por muy buen camino”, señaló.
A su vez subrayó que lo más valioso es “intercambiar conocimientos entre todas las unidades del país, porque aquí hay de todas, y eso está bueno para homogeneizar conductas”.
Borbonet explicó que el objetivo central de la neonatología es garantizar el cuidado integral de los pocos nacimientos que registra Uruguay. “Nuestro país tiene muy pocos nacimientos como en la región y en el mundo, y esos pocos nacimientos los tenemos que cuidar muy bien”. Para hacerlo es necesario un buen control antes del nacimiento, en el momento del nacimiento y durante la internación, afirmó.
Sobre el tema de la prematurez, sostuvo que existen dos escenarios: aquellos casos inevitables, que obedecen a decisiones médicas para salvar la vida intrauterina del niño, y los que pueden prevenirse con un adecuado control del embarazo. “Bienvenidos sean esos prematuros porque si no tendríamos óbitos fetales”, expresó, aunque aclaró que todavía queda trabajo por hacer para evitar nacimientos prematuros vinculados a factores prevenibles como hipertensión, diabetes o infecciones maternas.
Durante su intervención también hizo énfasis en la necesidad de un abordaje integral que incluya a la familia. “El manejo del embarazo de mediano y alto riesgo, el tratamiento de los recién nacidos en las áreas de internación y la inclusión de las familias como participantes, no solamente presentes, es fundamental”, dijo. Asimismo, remarcó la importancia del seguimiento en los primeros años de vida, “ojalá hasta su inclusión escolar”.
Consultado sobre la importancia del trabajo en equipo entre obstetras y neonatólogos, planteó que la formación debe abarcar también el conocimiento del feto. “Así como los neonatólogos hemos aprendido durante muchos años y seguimos aprendiendo para tratar a los recién nacidos, tenemos que tener mucho conocimiento del feto, porque conociendo ese niño sabremos cómo va a estar ese recién nacido”, explicó. Para el especialista, la perinatología constituye hoy una verdadera especialidad que ha permitido mejorar la comunicación y la toma de decisiones conjuntas con las madres y sus familias.
En cuanto a los indicadores, Borbonet afirmó que Uruguay “está muy bien posicionado, y eso no es de ahora, es de los últimos 20 años”. Recordó que en el pasado se miraba con distancia a países como Chile, Costa Rica o Cuba por sus avances en sobrevida y calidad de vida. Sin embargo, señaló que actualmente el país se encuentra “en los mejores niveles de América”, con indicadores comparables a los de varias naciones europeas.
UN ENFOQUE INTEGRAL
Finalmente, en su rol de senador, Borbonet se refirió al compromiso político de avanzar hacia una mayor equidad social y en el acceso a la salud. “Creo que de eso se trata, de tratar de primero y antes que nada, disminuir la pobreza en general. Uno hace foco en la pobreza infantil porque donde hay niños hay hogares pobres, y eso se logra con transferencias, pero además con un buen desarrollo de vivienda, educación y salud”, sostuvo.
También destacó la importancia de que las madres puedan ejercer una maternidad elegida y acompañada por un sistema de cuidados que les permita continuar con sus estudios o su vida laboral. “Creo que hemos mejorado, pero tenemos que mejorar aún mucho más. El centro de los cuidados para nuestros recién nacidos, nuestros lactantes y nuestros niños, con tiempos prolongados en lugares de cuidados y de acompañamiento, les va a permitir a esas mujeres que quizás postergaron su maternidad” poder desarrollarla en las mejores condiciones. En su visión, “hay que verlo como una situación global”, que trasciende lo médico o biológico, porque “es un tema que transversaliza todas las políticas del Estado y hacia ello vamos”, concluyó.

