En la madrugada del domingo, la Jefatura de Policía llevó adelante un nuevo despliegue dentro de los Operativos Impacto, focalizados en áreas de la ciudad que habitualmente registran elevada conflictividad, violencia callejera y multiplicidad de denuncias ciudadanas. La coordinación con el área de Movilidad Urbana de la Intendencia Departamental apunta a reforzar la presencia institucional en espacios donde los delitos como hurtos, rapiñas, disturbios y comportamientos riesgosos —como “picadas” y “willys”— han crecido.
Los operativos se desarrollaron con controles sobre personas y vehículos circulando en horarios nocturnos, especialmente en barrios identificados mediante georreferenciación como de mayor vulnerabilidad. En esta oportunidad, los resultados incluyeron la incautación de cinco motos, más de 25 contravenciones por infracciones diversas, así como la identificación de varias personas.

Se destaca que este fin de semana, gracias a la acción preventiva, no se registraron hechos violentos derivados de aglomeraciones ni competencias vehiculares clandestinas.
Vecinos de los sectores intervenidos manifestaron alivio por la visibilidad policial reforzada, dado el reclamo de mayor patrullaje constante y respuesta rápida ante el llamado de emergencias. Históricamente, estos barrios han sido epicentro de denuncias relacionadas con episodios de violencia, dado la ubicación de locales bailables masivamente concurridos. Asimismo, EL TELEGRAFO ha reportado que en zonas Este y sur de la ciudad —jurisdicciones de las Comisarías Tercera y Segunda— se ha identificado un elevado número de personas con antecedentes penales y vehículos circulando en condiciones irregulares.
El Comando de la Policía reafirma su compromiso de sostener esta política preventiva. Los Operativos Impacto no se consideran medidas aisladas, sino parte de una estrategia continua para devolver seguridad a los espacios públicos, minimizar los factores de riesgo y restablecer la paz para los vecinos.
