UdelaR adjudicó obras para la construcción de nuevo módulo de laboratorios en el campus universitario

Ayer por la mañana, en el Ateneo sanducero, autoridades universitarias, políticas y sociales firmaron el convenio que habilita la construcción de un nuevo módulo de laboratorios en la sede Paysandú del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte de la Universidad de la República (UdelaR).

La obra, que se levantará sobre la calle Luis Alberto de Herrera, se enmarca en el ambicioso plan de campus que la UdelaR quiere desarrollar en el antiguo corralón de la Intendencia. El edificio de laboratorios estará dedicado a investigación en ciencias de la vida y áreas científico-tecnológicas, con el objetivo de fortalecer la enseñanza, la investigación y el trabajo interdisciplinario.

En el acto participaron el rector de la UdelaR, Héctor Cancela; el director del Cenur Litoral Norte, Mauricio Cabrera; el presidente de la Comisión Coordinadora del Interior, Rodney Colina; el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera; el director de la sede de la UdelaR en Paysandú, Líber Acosta; legisladores nacionales –como el diputado Fermín Farinha y el diputado suplente de Juan Gorosterrazú, Julio Retamoza– y departamentales; representantes de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) y del equipo de arquitectos adjudicatarios–la empresa Stiler– y de la UdelaR, además de docentes, funcionarios y estudiantes.

Víctimas de nuestro propio éxito”

Mauricio Cabrera, director del Cenur Litoral Norte, enmarcó la nueva etapa dentro de un proceso más amplio. “Este campus responde al éxito de la política de descentralización universitaria. Paysandú es hoy la sede con mayor ingreso de estudiantes por fuera de Montevideo. El crecimiento ha sido tan grande que necesitamos infraestructura que acompañe”, explicó.

El nuevo módulo, añadió, busca potenciar la convivencia entre distintas áreas del conocimiento. “Nuestra fortaleza es la interdisciplina. Este edificio permitirá que investigadores de la salud, las ciencias sociales y las áreas tecnológicas trabajen en un espacio común. Ese contacto genera innovación”, subrayó.

Cabrera, no obstante, planteó un matiz de preocupación: “Estamos celebrando un hito, pero también manifestamos nuestra inquietud: el presupuesto que el Poder Ejecutivo presentó para el plan de descentralización universitaria es cero. El desafío no es sólo edilicio, necesitamos más docentes, más horas de clase, más funcionarios. Este paso es importante, pero no suficiente”.

“Muchos de los aquí presentes estuvieron en la colocación de la piedra fundamental del edificio más emblemático (del nuevo campus), este conjunto de bloques de edificios que está sobre la calle Zorrilla, que es todo 100% de obra nueva. En esta instancia estamos adjudicando la construcción de un bloque de laboratorios húmedos, o de laboratorios de ciencia de la vida, o de laboratorio de la área científico-tecnológica, como lo queramos llamar, de módulos de laboratorio de investigación, que va a ocupar toda la calle Herrera y que tiene en cuenta, de alguna manera, los aportes patrimoniales en esa arteria”, explicó. “Una de las fortalezas que tenemos como centro universitario regional, no como facultad, en esta región del país, es que tenemos todas las áreas de conocimiento”, añadió.

Un proyecto de la sociedad

De su lado, Rodney Colina, presidente de la Comisión Coordinadora del Interior, destacó el respaldo político y social que hizo posible el proyecto. “Nada de esto se hubiera logrado sin la donación del predio por parte de la Intendencia y sin la decisión del cogobierno universitario de invertir más de 350 millones de pesos en Paysandú. Esta es una obra que trasciende a la universidad: involucra al hospital, al Ministerio de Salud Pública, a ASSE, y a toda la sociedad sanducera. Es un día de alegría y agradecimiento”.

Colina dijo que se han logrado avanzar en decisiones “muy arriesgadas” como completar la carrera de Medicina en la ciudad, algo que ha hecho “explotar” la matrícula estudiantil. “Esto genera una enorme preocupación a las autoridades por la conclusión universitaria, porque lo que más queremos es ofrecer una oferta académica de calidad, que los chiquilines puedan estudiar en iguales o mejores condiciones que lo hacen en Montevideo”, mencionó.

La visión del rector

El rector de la UdelaR, Héctor Cancela, recordó cómo la expansión en Paysandú pasó de un “embrión universitario” a un campus en pleno desarrollo. “Hace 16 años aquí había apenas unas casas adaptadas. Hoy estamos firmando la construcción de un edificio que permitirá investigar con equipamiento de punta y enseñar al más alto nivel. La universidad es eso: enseñanza, investigación y extensión, todo al mismo tiempo”, sostuvo.

Cancela insistió en la idea de igualdad territorial: “No hay clase A y clase B. Donde está la universidad, está la calidad académica. Queremos que estudiantes y docentes de cualquier lugar del país tengan las mismas oportunidades, y que Paysandú sea un polo de referencia también a nivel internacional”.

Al mismo tiempo, advirtió sobre los desafíos presupuestales. “Necesitamos recursos para consolidar carreras docentes, para contratar técnicos y administrativos, para sostener este crecimiento. Confiamos en que el Parlamento comprenda la importancia de continuar apoyando este proceso”, subrayó.

La mirada desde Paysandú

El intendente Nicolás Olivera puso el acento en la dimensión histórica y en el cambio de paradigma que la nueva sede implica para el departamento. “Paysandú fue durante décadas un centro industrial con fábricas, chimeneas y empleo abundante. Esa realidad ya no existe. Hoy el conocimiento es el motor del desarrollo, y por eso este campus es clave para nuestra identidad y nuestro futuro”, afirmó.

Olivera recordó que el camino hasta la concreción del proyecto no estuvo exento de incertidumbres. “Cuando empezamos parecía un sueño lejano, pero todas las puertas se fueron abriendo. El día en que el Consejo Directivo Central priorizó a Paysandú por encima de facultades históricas de Montevideo fue una señal muy fuerte. Eso habla de un compromiso nacional con la descentralización”.

“Todas las cosas se fueron alineando. O sea, cada puerta a la que uno golpeaba, que no es lo que suele pasar cuando uno arranca alguna función o una licitación pública, se abría. Y hasta cuando ni siquiera golpeaba, se abría igual”, destacó .

Un paso más en un camino largo

El nuevo módulo de laboratorios forma parte de una inversión global estimada en 26 millones de dólares para el campus universitario de Paysandú, un plan de cinco etapas que busca integrar edificios académicos con el Hospital Escuela del Litoral, con Comepa, las instalaciones de la antigua terminal –que comparten UTU y UdelaR– la pista de atletismo y otros espacios.

Para los actores involucrados, la firma del convenio representa un avance, pero no el final del trayecto. “Esto es parte de un proceso de largo aliento que seguirá demandando acuerdos, financiamiento y compromiso social”, resumió Cabrera.