Con la seguridad vial como prioridad, la Dirección de Tránsito busca ordenar la circulación en Paysandú con una estrategia que combina controles, educación, intervenciones en entornos escolares y nuevas herramientas de fiscalización. “Nosotros lo que tenemos que tratar de proteger es la vida. Ese es el mensaje”, aseguró el director Gastón Berretta, acompañado por la directora de Movilidad Urbana, Patricia Duarte.
Uno de los focos principales es el exceso de velocidad, especialmente en avenidas y calles preferenciales. Aunque estas últimas ayudan a la fluidez, Berretta advirtió que no garantizan seguridad si el conductor no acompaña con prudencia. “Por sí sola la preferencial no te va a salvar la vida”, sostuvo. Y señaló que el punto crítico es que “la gente aumenta la velocidad en las avenidas y eso genera que tenga menos capacidad de reacción”. Por eso insistió en que “las preferenciales no son pista de carrera; son para que el tránsito fluya, pero dentro del límite permitido”.
MOTOS: CONTROLES E INCAUTACIONES
Otro tema sensible es el parque de motos, actualmente de 70.000 unidades en el departamento. Berretta aseguró que se intensificaron los procedimientos y que la Dirección actúa cuando los vehículos no están aptos. “Si el vehículo no está en condiciones, nosotros lo incautamos”, afirmó.
Según detalló, las incautaciones también responden a conductas riesgosas o modificaciones. “No solamente por estar en mal estado, sino por hacer wheelie (willy), o por andar con roncadores. Incautamos un montón de vehículos en ese sentido”, subrayó.
Aclaró, de todos modos, que no se realizan levantamientos masivos de motos en mal estado, sin chapa matrícula, espejos u otras irregularidades en estacionamientos. “Lo que no hacemos es ir por los estacionamientos de moto y levantar. Eso no lo hacemos”, consideró.
ALCOHOL Y FECHAS CLAVE
Berretta enfatizó el trabajo preventivo en jornadas de alta circulación nocturna. “Estamos tratando de informar a la gente” especialmente cuando nos aproximamos a “fechas clave”, explicó, y reiteró el mensaje que “si uno toma alcohol, no tiene que conducir. ¿Por qué? Porque pierde todas las habilidades, todas las posibilidades de manejo defensivo”.
Como ejemplo, destacó el resultado de la campaña previa a la Noche de la Nostalgia: “Hicimos 288 espirometrías esa noche y tuvimos una sola positiva”. Para el director, eso demuestra que “con prevención, con campañas, la gente toma conciencia”.
EDUCACIÓN VIAL Y ENTORNOS ESCOLARES
El director sostuvo que el tránsito se mejora con hábitos sostenidos. “Es netamente cultural”, definió, y remarcó que el cambio debe empezar con los más chicos. “Educar a los más chicos, que son el presente y el futuro y son los que nos van a hacer corregir a los mayores”, destacó.
En paralelo, la Dirección desarrolló un plan de intervenciones en zonas educativas con pintado de cebras, reductores de velocidad y ordenamiento del estacionamiento. “Nos pusimos como meta empezar a resolver temas alrededor de los centros educativos”, dijo, y aseguró que ya se ven cambios. “Hoy ya la gente no estaciona en doble fila” en esos lugares intervenidos.

Sobre el método, destacó el trabajo con la comunidad. “La forma que tiene esta Dirección de Tránsito es acercarse a las instituciones y también hablamos con el vecino”, explicó. Y agregó que “tenemos radares móviles que hacen conteos, que hacen relevamiento”.
INTERVENCIONES EN ESCUELAS
Berretta detalló que las mejoras se aplicaron en varios puntos del departamento, priorizando centros educativos con mayor vulnerabilidad vial. “Ya hemos hecho intervenciones en varios lugares”, afirmó, y enumeró las acciones realizadas en las escuelas 8, 15, 63, 87, 88, 95, 112 y 114; los liceos 3 y Francisco; y Jardín 103.
Además, mencionó intervenciones y medidas en otros puntos vinculados a centros de estudio y circulación barrial, entre ellos Bulevar Artigas e Instrucciones del Año XIII y en avenida Soriano y Dr. Felippone.
“Lo primero que hicimos fue dar prioridad a aquellos centros educativos que veíamos que eran más vulnerables”, explicó Berretta, y destacó que se incorporaron “cebras, reductores de velocidad, estacionamientos demarcados y reorganización del tránsito”.
SEMÁFOROS Y RADARES FIJOS
Entre las medidas proyectadas, Berretta confirmó estudios para sumar semáforos donde el flujo y la conflictividad lo exigen. Sobre el cruce de Soriano y Montevideo, fue contundente. “Hoy realmente necesitamos sí o sí semáforos en Soriano–Montevideo, que es un punto crítico”.
Indicó que ya se realizaron conteos para fundamentar el pedido. “Sabemos el flujo vehicular que hay en esa intersección y estamos en condiciones de presentar esos números al intendente”.
También adelantó la intención de incorporar radares fijos. “La idea es agregar varios radares fijos”, dijo, y remarcó que “eso genera sí o sí una disminución de velocidad”. En síntesis, “reduciendo la velocidad reducimos los siniestros”.

