La selección Absoluta de Paysandú retomó el trabajo cotidiano en el Parque Agustín Rivabén, luego del empate 3 a 3 en el amistoso ante los profesionales en el Estadio Artigas. Más allá del carácter puramente amistoso que tuvo el partido del domingo, el cuerpo técnico tuvo la oportunidad de ver al equipo desenvolviéndose en cancha, lo que permite obtener las primeras impresiones de un plantel que, vale aclararlo, aún no está completo.
“Hoy apuntamos a un trabajo regenerativo, para recuperar la parte física. Había muchachos de Barrio Obrero que venían de jugar una final el día anterior. Sólo trabajó con un poco más de carga Lucas Tamareo, que se está recuperando de una dolencia; además, Lucas Wilkinson, el arquero que jugó el segundo tiempo, tuvo alguna molestia, y Mariano Rivero salió sentido en una rodilla. De un total de veintisiete futbolistas, son tres los que, sumados a Ezequiel Vignola, quien se había sentido en la primera práctica, están en sanidad. Sólo nos están faltando los muchachos de Bella Vista”, dijo a EL TELEGRAFO el entrenador Carlos Cabillón.
Respecto al partido del domingo, Cabillón afirmó que el cuerpo técnico quedó “muy conforme con lo desarrollado sobre todo en el primer tiempo; se trabajó sobre todo el día anterior durante quince minutos con un planteo desde lo táctico, mostrando que era lo que queríamos, lo que pretendíamos que mostraran en cancha. Creo que los intérpretes lo llevaron a la práctica bastante bien, porque imprimimos velocidad, llegamos por afuera, y creamos situaciones de gol frente a un rival exigente”. “Del medio hacia arriba tenían a Lodeiro, Laquintana, Gómez, Ramírez, Merentiel, Sabbatini, que no eran fáciles de controlar por los movimientos que hacen y la precisión y jerarquía que tienen. El resultado es anecdótico, lo más importante son las conclusiones positivas, que fueron trasladadas al plantel antes del entrenamiento de hoy (ayer), porque lo que nos mostraron nos ilusiona para poder seguir desarrollando la idea que queremos implementar”, cerró el DT.

