Ayer, en el Complejo Collares, la selección de Paysandú Sub 18 inició una nueva semana de entrenamientos, la anteúltima antes de su debut en la Copa Nacional de Selecciones OFI de la categoría, previsto para el próximo 10 de enero en el Estadio Artigas, cuando reciba a Rivera.
En el movimiento, el combinado sanducero comenzó con trabajos físicos diferenciados, de acuerdo a las cargas que arrastran algunos futbolistas, y en paralelo se incorporaron ejercicios con pelota. En el transcurso de la práctica, el cuerpo técnico hizo especial énfasis en aspectos tácticos, buscando darle forma al funcionamiento colectivo del equipo, cuando todavía quedan jornadas importantes por delante.
Esta tarde, desde las 18.45 y en el mismo escenario, la “Pay18” disputará su primer amistoso de exigencia frente a un combinado de futbolistas juveniles sanduceros que se desempeñan en equipos de la capital. La planificación continuará mañana con nuevas sesiones técnico-tácticas, mientras que el viernes el plantel volverá a entrenar con una carga más liviana, pensando en un probable amistoso ante Río Negro el sábado.
En diálogo con EL TELEGRAFO, el DT Antony Callero explicó que el cuerpo técnico mantiene la línea de trabajo establecida desde el inicio del proceso. “Seguimos con el mismo plan, sin separar del todo los trabajos físicos, porque todavía necesitamos nivelar al plantel; hay algunos chiquilines que vienen con diferentes exigencias”, señaló.
Al mismo tiempo, remarcó que “ya empezamos a hacer foco en lo táctico, para poder ir dándole forma al equipo y que la idea se asimile lo más rápido posible”.
Finalmente, Callero se refirió al proceso de definición del equipo y a la competencia interna dentro del plantel: “Estos días de trabajo nos han permitido ir pensando en lo que podría ser un probable equipo titular, aunque todavía restan jornadas importantes para que los chiquilines puedan seguir mostrándose y ganarse su lugar día a día. Hay buena competencia interna y muchas alternativas, algo que eleva el nivel del grupo”, concluyó.


