Mientras millones de personas aún se preparaban para despedir el 2025, en otras partes del planeta el Año Nuevo 2026 ya había comenzado. Durante 24 horas, las diferentes regiones van recibiendo el nuevo año en una secuencia que revela tanto la geografía como las convenciones internacionales sobre el tiempo. Esta diferencia horaria convierte al Pacífico en el escenario donde se viven tanto los primeros minutos del año como los últimos del 31 de diciembre.
Los primeros
Entre las celebraciones más tempranas del planeta, se destaca Kiribati, específicamente su “Isla de Kiritimati”, también conocida como Isla de la Navidad. Este remoto archipiélago del Pacífico central se sitúa justo al este de la Línea Internacional de Cambio de Fecha, lo que le otorga el privilegio de ser el primer lugar habitado en recibir el Año Nuevo. Kiribati, formado por 33 islas —de las cuales solo 20 están habitadas—, abarca una superficie de apenas 811 kilómetros cuadrados.
A pesar de su tamaño modesto, su ubicación estratégica le permite encabezar la lista de países que saludan al año nuevo cuando en muchas otras partes del mundo aún es 31 de diciembre. Le siguen: “Samoa” (ubicado estratégicamente tras su cambio de posición respecto a la Línea de Cambio de Fecha), “Tonga” (país insular cercano a Samoa en la Polinesia), “Nueva Zelanda” (Islas Chatham, una pequeña región que precede al resto del país en recibir el Año Nuevo), “Nueva Zelanda” Isla Norte e Isla Sur (reconocido por sus célebres fuegos artificiales en Auckland), “Fiyi” (famoso destino turístico en el Pacífico), “Australia (Isla Norfolk, una isla que adelanta al resto del país en las celebraciones), “Australia (Sydney y Canberra, hogar de uno de los espectáculos de fuegos artificiales más emblemáticos del mundo), “Papúa Nueva Guinea” (cercano a Australia y dentro de los primeros husos horarios), “Islas Salomón” (ubicado en el Pacífico suroccidental, celebra el Año Nuevo antes que gran parte de Asia debido a su huso horario).
A solo dos mil kilómetros de distancia está quien lo recibe último. En el extremo opuesto de la Línea Internacional de Cambio de Fecha, se encuentran las Islas Howland y Baker. Estos pequeños territorios no habitados de Estados Unidos, situados en el Pacífico central, son los últimos puntos del planeta en recibir el Año Nuevo, casi un día completo después de Kiribati y Samoa. Lo más curioso de la llegada del año nuevo es que entre los lugares habitados, Samoa Americana es el último en cruzar al nuevo año. A pesar de estar a solo dos mil kilómetros de Samoa, la diferencia de huso horario hace que la celebración ocurra con 24 horas de diferencia respecto a su vecino.
Varias ciudades congregan multitudes y la celebración se supera año a año en creatividad, fastuosidad, cantidad de público e incluso alcanzan Récord Guinness.
Una de ellas es Río de Janeiro. Dos días después de que la ciudad de Río recibiera del Guinness World Records el título que la certifica como la dueña de la mayor fiesta de fin de año en el mundo, la alcaldía dio a conocer las cifras de participación: al menos 5,1 millones de personas participaron en las festividades de fin de año organizadas por Río de Janeiro, de las cuales 2,6 millones en las playas de Copacabana, lo que le permitió a la ciudad más emblemática de Brasil renovar su récord como organizadora de la mayor fiesta de Nochevieja del mundo. El título recibido se refiere al récord establecido en la fiesta de despedida de 2024, cuando Copacabana, la playa más famosa de Brasil, recibió 2,5 millones de personas.
Además de las 2,6 millones de personas disfrutando de los fuegos de artificio, de un espectáculo con drones y de una maratón de conciertos musicales en tres escenarios en Copacabana, otras 2,5 millones participaron en las fiestas organizadas por la alcaldía en otras diez playas y plazas públicas. El espectáculo de fuegos de artificio tuvo una duración de doce minutos y una mayor amplitud espacial debido a que la alcaldía utilizó en esta ocasión 19 balsas ancladas frente a la playa de Copacabana como base de lanzamiento de los cohetes, el doble de embarcaciones usadas en la despedida de 2024. La gran novedad en la fiesta de fin de año de 2025 fue un espectáculo con 1.200 drones, que formaron figuras en el cielo representando lugares emblemáticos de Río de Janeiro, como el Cristo Redentor y el cerro del Pao de Azúcar. Según la alcaldía, fue la mayor presentación con drones realizada en eventos de gran envergadura en América Latina.
Prohibiciones o no
Las ciudades de Italia están prohibiendo los fuegos artificiales para reducir los riesgos para las personas y los animales durante las celebraciones de Año Nuevo. En la ciudad de Nápoles, en el sur del país, también se implementaron restricciones para la Nochevieja. El ayuntamiento publicó una orden que prohíbe el uso y la posesión de fuegos artificiales, petardos, cohetes y artículos similares en las principales zonas públicas de la ciudad, vigentes desde las 18:00 hs del 31 de diciembre hasta el fin de las operaciones de seguridad el 1 de enero. Sin embargo, los napolitanos han hecho caso omiso ya que la consigna parece haber sido “si el 2026 va a comenzar fuerte, en Nápoles que sea literalmente fuerte”. El Año Nuevo no llegó con una cuenta regresiva tradicional, sino con una avalancha de fuegos artificiales en cada esquina.
El glamour uruguayo
En nuestro país, el mayor despliegue se llevó a cabo en Punta del Este. Desde horas antes de terminar el año, era dable observar una cantidad impresionante de gente dirigirse en vehículos pero mayormente caminando hacia la costa de la Playa Mansa, fundamentalmente hacia el área comprendida desde el puerto peninsular hasta la parada 8 pero con epicentro entre la las paradas 1 y la 5. Se trató de una enorme movida publicitaria de la marca de whisky escocés Johnnie Walker, con el apoyo de la Intendencia de Maldonado que ofreció a la multitud una experiencia única: un espectáculo de 500 drones de última generación diseñado para celebrar el espíritu de superación y la alegría de los nuevos comienzos, con el cielo como escenario. Desde la empresa manifetaron que el espectáculo brindado fue pensado para no solo maravillar a la audiencia, sino proponer una alternativa de celebración moderna, tecnológica y respetuosa con el entorno, alineada a las tendencias globales de los grandes destinos turísticos del mundo.

