El pasado viernes 19 de diciembre, Victoria Pereira presentó su tesis final de grado y se convirtió en licenciada en Ingeniería Biológica. Su trabajo, “Predicción probabilística de la radiación solar a partir de series temporales”, fue dirigido por los doctores Rodrigo Alonso Suárez y Mario González Olmedo, y evaluado por un tribunal integrado por los doctores Paola Bermolen, Agustín Laguarda y Gastón Notte.
Oriunda del departamento de Artigas, Victoria inició su formación en el ciclo inicial científico tecnológico en Salto y culminó la carrera en Paysandú, donde vive desde 2023. Describe su proceso como intenso y lleno de desafíos, destacando el esfuerzo sostenido que implicó llegar al final. “Fue un trayecto complicado, un desafío durante todos estos años, y terminarlo así es muy gratificante para mí”, expresó emocionada, tras obtener una calificación de excelencia en la defensa de su trabajo.
Una investigación que aporta al desarrollo energético
Su tesis comparó dos enfoques de predicción probabilística de radiación solar “un enfoque lineal utilizando un método de regresión lineal cuantitativa y un enfoque no lineal utilizando redes neuronales”, con el fin de evaluar cuál ofrecía mejor desempeño. El trabajo se desarrolló en el marco de un proyecto financiado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) que apunta a mejorar la capacidad de pronóstico de irradiancia en nuestro país en un momento en el que se incrementará significativamente la generación solar en los próximos años.
Victoria explicó que la predicción probabilística permite anticipar intervalos de irradiancia y, por lo tanto, apoyar la toma de decisiones en la gestión del recurso. “La energía solar es muy variable; pronosticar un intervalo de confianza ayuda a tomar mejores decisiones sobre su uso y distribución”, explicó. Paralelamente a su formación, Victoria se integró al equipo docente universitario en el área de matemática y en el Departamento de Ingeniería aplicada a los procesos biológicos y proyecta continuar su camino en la academia: “mi idea es hacer una maestría en Ingeniería Matemática y seguir trabajando en la Universidad”. La docencia –contó– es una vocación que reafirmó con la práctica: “siempre me gustó enseñar. Cuando entré al departamento de matemática descubrí que realmente es lo que me apasiona”.
Mujeres en ingeniería: percepciones y confianza
Consultada sobre la presencia femenina en áreas ingenieriles, Victoria reflexionó sobre las inseguridades que pueden surgir: “A veces una misma cuestiona su capacidad, no por comentarios directos, sino por percepciones culturales que aún persisten”. Aun así, destacó que dentro de la Universidad de la República recibió apoyo y oportunidades que fortalecieron su confianza. Sobre la Ingeniería Biológica, enfatizó su versatilidad y destacó que “integra ciencias biológicas con ingeniería y abre puertas en áreas muy diversas: energía solar, agronomía, veterinaria, programación, señales, electrónica. No somos expertos en un único campo, pero tenemos herramientas para enfrentar desafíos distintos”.
Victoria recordó las dificultades del inicio, especialmente las exigencias del primer año. “La materia de Cálculo fue muy difícil. Si no hubiese tenido el apoyo de mis padres, quizá hubiera dejado”. Hoy, con humor, destaca la paradoja de haberse convertido precisamente en docente del área. “Lo más cómico es que ahora estoy del lado de las matemáticas”.

