Los anuncios efectuados por el directorio de Ancap provocaron una honda preocupación entre los trabajadores pertenecientes a las ramas extractivas del sindicato de la construcción (Sunca). El dirigente Paulo García coincidió con las declaraciones del presidente de Fancap, Eduardo Zabala. “Nos confirmaron que resuelve el directorio y nosotros colaboramos o no”, dijo a EL TELEGRAFO.
Fancap presentó un proyecto alternativo “pero las autoridades señalan que no es para este momento, a pesar de reconocer que tiene puntos positivos. Es así que pasará a ejecutarse el plan del gobierno en el corto plazo con el destino de 50 trabajadores a Minas, los restantes 60 quedarían en Paysandú y sacarán a todos los tercerizados, que somos alrededor de 75”, señaló García.
Según el delegado, “las autoridades plantean que harán un ahorro de 9 millones de dólares con todo lo que piensan hacer y ese ahorro saldrá de los trabajadores. Si los tercerizados pasáramos a Cementos del Plata, el ente se ahorraría 4 millones de dólares, pero es la propuesta de los trabajadores que no aplicarán”.
De acuerdo al dirigente, los miembros del directorio “quisieron dibujarla con una reubicación y nosotros consultamos hacia dónde nos destinaría. Ellos dijeron que podría ser en el área de combustible, en ALUR e incluso en la Intendencia de Paysandú”.
Sin embargo, aclaró que “ninguno de esos lugares es de extractivas, tampoco corresponden a Ancap, los salarios ni las condiciones laborales no se van a mantener. También desconocemos las normativas y no hay nada claro. Son propuestas que tiraron sin tener nada concreto”, agregó.

El directorio manifestó que el plan comenzará a ejecutarse en abril, “luego de tomarse un tercio del año para su implementación. El planteo en el Parlamento no fue claro ni dijeron toda la verdad. Ante los legisladores aseguraron que no se apagará el horno de Paysandú ni habrá pérdida de puestos de trabajo”.
García aseguró que con la redistribución de los trabajadores, “prácticamente la planta estará apagada y eso llevará a un deterioro que dejará de funcionar. Porque hoy somos unos 190 trabajadores en total y el proyecto del gobierno pretende llevarse adelante con 60”.
Por otro lado, “Paysandú perderá 130 trabajadores, conformados por los 75 que estamos en las extractivas y los 50 que se van para Minas. Todo eso debimos llevarlo a la asamblea y ponernos en alerta”. Los delegados del Sunca también fueron recibidos por los ediles de la Comisión de Asuntos Laborales en la Junta Departamental, “para tratar de frenar este proyecto de Ancap, que las autoridades vengan a Paysandú y pedirle explicaciones sobre el plan que no fue presentado en el Parlamento. Porque las autoridades dicen una cosa a los legisladores y otra muy distinta a los trabajadores”, concluyó.

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